13.11.09

¿A dónde se lo llevaron?


Mientras escribo esto, ellos terminan de cortarlo. Comenzaron por mutilarlo: primero las ramas más altas después siguieron con el tronco. Han subido las partes en la caja de una camioneta y se lo han llevado.
Esta mañana la calle se siente desnuda, vacía. Puedo ver el cielo y los cables que atraviesan de un lado a otro. Ayer veía sus hojas. Era alto y frondoso. He perdido un poco del verde de todos los días.
No sólo yo he perdido algo. Llega el nieto de mis vecinos del kinder, se para frente a la casa, mira hacia arriba y dice: ¿A dónde se lo llevaron? ¿En dónde está el árbol? Su mamá lo levanta en brazos y se lo lleva. No respondió la pregunta.

9.11.09

Jorge y Gloria (y Eduardo) + Amor y dolor ( y Taj Mahal) + Jelou y gudbay ( o las lluvias de otoño)

Hace tiempo escuché la historia de Jorge y Gloria (y Eduardo) -Un cuento de amor- o Noches negras sin perros con ganas de caricias y fue tanto lo que sentí, fue tan grande la emoción frente a una de las historias de amor más reales y bellas que he conocido, fue tanto lo que significaron esos dos con sus pecas, sus pelos lacios, sus notitas de amor y su inexperiencia, que se fueron adentro, bien adentro, para formar parte de mi top ten de personajes e historias favoritos.

Escuché más allá de las palabras, escuché con los ojos abiertos, muy abiertos, y con una sonrisa. Escuché como una niña a la que le cuelgan los pies de la silla y los mece al ritmo de las palabras. Escuché como una niña a quien alguien le narra algo maravilloso y lo vive como si estuviera ahí, como si creciera junto a ellos dos, que viven el amor por primera vez.

Fue así como conocí a Jorge y Gloria y me enamoré de su historia. Para suerte mía, y creo que gracias a algún tipo de insistencia visual y verbal o la manifestación de lo mucho mucho mucho mucho mucho que me había gustado, el libro, con todo y lo que representaba, se convirtió en un regalo que yo compartí con todos los grupos que tuve durante los siguientes dos años y fue el inicio de una amistad que tendría un título como los de la trilogía.

La historia va más o menos así:
Jorge ama a Gloria que ama a Eduardo. Jorge hace todo lo posible por Gloria, pero ella cree que es Eduardo quien le regala las flores y le envía los recados. El amor es doloroso -y maravilloso.

Lo leía a los universitarios y amaba ver cómo se transformaba su cara conforme la historia avanzaba, escuchar sus aplausos cuando Gloria defendía a Jorge y su "ayyyy" cuando Gloria descubre que Jorge no es tan desagradable ni tan feo como ella pensaba.

Junto con Pastel de chocolate sin cáscara me parecía la mejor forma de describir el primer amor, tal como se siente, va una probadita:

Jorge amaba a Gloria.
Sus hoyuelos,
su pelo rojo y lacio,
su lunar en el cuello,
sus pecas,
su risa cantada
y su risita
que le hacía sentir escalofríos en la espalda;
cómo la mochila brincaba en la espalda de ella
cuando se alejaba de la escuela
con pasos diminutos,
cómo arrastraba sus pies patinando en la banqueta.
Jorge amaba todo lo de Gloria,
pero Gloria no lo sabía.

El tiempo pasó, pasaron los meses, los años y las historias. Y gracias a los caminos y los vuelos llegaron más regalos, entre ellos la continuación tan buscada y esperada, el reencuentro con Jorge y Gloria y su historia de amor: Amor y dolor (y Taj Mahal) o La luna en el corazón es más grande que la luna que está en el cielo o El amor es una rascadita suave detrás de la oreja. Sí, ése es el título. Un genial y bello retrato del amor adolescente con sus cosas lindas como sentir el roce de su brazo, el calor de su mano dentro de la de ella, las caminatas en el parque y...el primer beso, junto a la primera sensación de celos, la tristeza al saber que hay otros afectos en su mundo y que el mundo nos puede tocar.

Escuché la historia y pensé en que después de tanto tiempo todos nos seguimos pareciendo un poco a Jorge y Gloria y que si no aprendemos a vivir con los Taj Mahal que encontramos en el camino, nuestras historias seguirán siendo maravillosamente angustiantes y terriblemente deliciosas.

Y junto con Amor y dolor llegó Jelou y gudbay (o Las lluvias de otoño) o No hay ninguna cura para el amor o El tiempo es largo y el amor corto (¿o al revés?). Sí, ése es el título, de veras. Y no he podido superarlo. Lo escuché y llegué a mi casa tan triste que pensé que seguro hay una continuación para esta historia, pero ya la busqué por todos lados y no la encuentro. Al parecer la historia de Jorge y Gloria es sólo esta trilogía y a los lectores nos queda imaginar el resto, lo que a cada uno de nosotros nos gustaría que sucediera después de esa fría noche de otoño en la que llovía y el agua disolvió las cartas que volaban de una ventana a otra.




Jorge y Gloria (y Eduardo)
Amor y Dolor (y Taj Mahal)
Jelou y gudbay (o Las llueivas de otoño)
de Tormod Haugen, 1999, coedición SEP / Fundación Juan Rulfo,



6.11.09

Beto & Enrique


Encontrar a estos dos tipos esta mañana me hizo tan, tan, tan feliz que me los traje para acá
¿A poco no da gusto sólo de ver esas sonrisas, ahora sí que, de oreja a oreja?

2.11.09

Ofrenda


Parece que los días, las semanas, los meses destiñen la memoria, los hechos se acomodan a la medida, toman un tamaño y una importancia distinta a la que en realidad les corresponde. Perdidos entre el día a día y los sucesos que consumen nuestro tiempo, parece que olvidamos y enterramos la memoria.

Hay quienes se ocupan de hacernos recordar. Recordar lo verdaderamente importante, la trascendencia de lo sucedido y el peligro de olvidar.

Recorrer la ofrenda para 49 niños: imágenes, sonrisas, juguetes, dulces, biberones, ropa pequeña, muy pequeña, cartas, sueños. Una ofrenda que cuestiona nuestra conciencia, nuestro olvido, revive la memoria. Un altar a la muerte de la justicia, cientos de veladoras que mantienen viva la pregunta y 49 miradas que preguntan desde sus fotografías, 49 familias que preguntan, ¿cuántas muertes más serán necesarias?

La ofrenda homenaje a los niños fallecidos en el incendio de la guardería ABC el pasado 5 de junio, hasta la fecha, no se han determinado responsabilidades ni castigado la avaricia y la inseguridad, se encuentra en las escalinatas del Museo y Biblioteca del Museo y Biblioteca de la Universidad de Sonora.

Hay venta de pan de muerto y chocolate, elaborado por los padres de los pequeños. Necesitan reunir fondos para continuar el proceso judicial, tienen confianza que en algún momento, se hará justicia.

23.10.09

Una voz que canta

El camión era verdaderamente cómodo: pocos asientos, enormes como un abrazo de buenas noches, pantalla plana y audífonos, entre otras cosas. Aunque se podía escuchar por las bocinas ambientales, el conductor recomienda escuchar la película con los audífonos para apreciar mejor el sonido y que éste no se pierda con el ruido del motor; con ellos puestos escuchas cada disparo como si estuvieran matando a esos hombres justo a tu lado.

Con la música, algo similar, la selección fue algo como slow oldies o el amor en los ochentas, se podía escuchar en el sonido general pero con los audífonos puestos me sentía en la primera fila del concierto, sólo que mientras transmitían la película nadie repitió los diálogos, normalmente uno recuerda en silencio. Como a las 4 de la mañana algún desvelado comienza a cantar, al principio con timidez, pero seguro con la emoción y los audífonos olvidó que se encontraba dentro de un autobús que transitaba de madrugada por las carreteras nacionales mientras la mayoría de los pasajeros, menos él, intentaban dormir. Su voz fue aumentando en intensidad y volumen. Casi aplaudo su interpretación de Two less lonely people in the world, pero jamás olvidaré la emoción con la que cantó I will survive.
Vivan los audífonos, la libertad y la gente que canta a media noche.

19.10.09

¿Así o más retro?

Éste era mi programa favorito, después de los documentales de Jacques Costeau, lo pasaban por el canal 13: La Gran Canica Azul.
La letra en español decía algo como..."La tierra es una esfera si de la luna la vez...", salían niños de todo el mundo compartiendo algo de su cultura, de su forma de ver y resolver algún problema de la vida cotidiana. Como un Discovery Civilization de media hora y casi casi en blanco y negro.
Tal vez ahí comenzó todo. Sí.

13.10.09

Niño vestido de azul y una sonrisa

Ese niño se acercaba tímidamente a cada una de las mesas, como quien quiere cerciorarse de si lo que los demás hacen es interesante o no. Yo lo vi desde que llegué, pero realmente lo noté cuando se recargó en mi hombro para asomarse a ver el sudoku que estaba resolviendo, le pregunté si quería ayudarme y no contestó, continuó caminando hacia otra mesa.
Cuando llegó el pastel para la señora de la mesa de al lado y los meseros se acercaron a cantar las mañanitas, el niño se asomó y desde lejos, casi en un susurro, acompañó la canción. Permaneció atento y a cierta distancia. Llegó el momento de apagar las velas, el niño cerró los ojos y sopló al aire. Después sonrió y regresó a su mesa.

7.10.09

Lo que un adulto debe tomar en cuenta si piensa invadir la privacidad de sus hijos (Fragmento de una conversación)

A: Y cuando se dio cuenta se enojó.
L: ¿Con su mamá?
A: ¡Claro! Si entró (a FB) como si fuera ella (la niña) y le escribió un mensaje a su amiga (a la amiga de la niña).
L: Pues sí, está mal...pero estaba defendiéndola.
A: Lo peor, lo peor...es que escribió con acentos y ortografía.
L: ¿...?
A: Pues que sólo una mamá escribe así... cómo no quiere que se dé cuenta.
L: ¿...?
A: Es que... si va a enviar un mensaje, de perdida que escriba con k y eso...y que no ponga acentos. Así tal vez la niña no se dé cuenta y la amiga no sepa que no era ella, sino su mamá.
L: Claro.

24.9.09

Para contarte...

Yo no canto, quien me ha escuchado cantar lo sabe. Bueno, sí canto, lo que sucede es que no sé cantar. Desafinada podría ser una de las palabras que me caracterizan, no la más importante, pero es una realidad, hay que admitirlo. Sin embargo, me encanta cantar: canto las canciones de Pescetti mientras manejo por las calles y tengo ganas de reír, canto cuando voy en carretera, canto mientras camino por la casa y alguna idea llega con todo y fondo musical, canto en los conciertos porque nadie me escucha (ni yo), canto para acompañar a quien sí tiene buena voz y se ha animado a llenar el espacio con una canción.
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La idea es ésta: cantar sin público, ¿o era? He descubierto que el desafine no me da tanta pena como creí, lo descubrí hace poco cantando a dúo esa canción que se volvió imágenes, luego fueron apareciendo otras modalidades: cantar a dúo y a distancia iniciando el conteo desde cualquier plataforma (genial), cantar en los talleres una canción completita (no sé por qué no me da pena, sobre todo cuando los asistentes se ríen) o cantar algo que no sé exactamente lo que dice, pero entiendo su sentido (algo similar a cantar wuachuwua, pero en seri).
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Y entre canción y canción, encontré esto, y recordé el día que encontré a Ruli bailando y cantando en la calle (Ruli, el verdadero cronopio), él llevaba la banda sonora en la memoria y no hacía falta que nadie le aplaudiera. Tenía una flor en la mano, bailaba y cantaba y levantaba la flor. Cuando se dió cuenta de mi presencia, se acercó para regalarme su flor. Pasaron varios meses antes de que le diera un beso para agradecer esa tarde de cronopios.
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EL CANTO DE LOS CRONOPIOS

Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del coro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.
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Julio Cortázar

20.9.09

Silencio

Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio otro silencio,
aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.

Octavio Paz

17.9.09

Suicidios en domingo

Nadie me encomendó la tarea, fue sólo por sentirme súper salvadora de los pequeños habitantes del mundo y creer que hacía algo bueno, por recordar mi infancia o por aburrimiento, el caso es que ahí estaba yo, disfrutando de esa alberca y del silencio para mí solita, cuando vi a la primera. No pude resistirlo y salí a buscar una hoja o cualquier cosa con la que pudiera ayudarla, pero llegué tarde, la abeja se había ahogado. Cuando era niña jugábamos precisamente a eso, a sacar abejas semiahogadas y observar cómo se esforzaban por volar de nuevo. Me di cuenta que cerca flotaba alguna que no tuvo suerte. Pasé la siguiente hora con mi hoja "rescata abejas" a la mano, por si encontraba alguna más. Y sí, encontré varias, algunas tuvieron suerte, otras no. Quién sabe qué les pasa a las abejas, que no se avivan y son las únicas, o las más frecuentes, víctimas de las albercas.
Esto no hubiera pasado a más si yo no me hubiera quedado en los escalones decidida a terminar de leer esa novela en donde la chica está empeñada en morir a cómo dé lugar, cuando las vi. Bien por ellas, pensé, ¿o debería decir ellos? No sé nada sobre el sexo de las abejas, ¿el abeja y la abeja?, ¿o simplemente las abejas? Volaban unidas, daban vueltas, subían, bajaban, verdaderamente lo estaban pasando bien, cuando...algo pasó, tal vez en el último momento perdieron el equilibrio, se acercaron demasiado al agua o en el éxtasis se olvidaron de volar. El caso es que ambas cayeron al agua, justo frente a mí, y mi hoja salvadora. Bien por ellas, pensé. Y ahí voy, hoja en mano. Detecté a la primera, la subí a la hoja, la acerqué a la orilla, unos segundos después ya estaba volando de nuevo. Busqué a la compañera y dije, voy por ti. Me acerqué, la ayudé a subir a la hoja, la dejé sobre la orilla, pensé que haría lo mismo que su compañera, se buscarían y en unos minutos estarían tratando de terminar lo que quedó inconcluso, pero no, no fue así. La abeja se dirigió a la orilla, y se tiró al agua. Extraño, pensé. Tomé la hoja, la subí de nuevo, la volví a dejar sobre la orilla. Unos segundos después la abeja caminaba de nuevo, directo al agua, y se lanzó. Dos suicidios frente a mí en menos de 10 minutos es demasiado, aunque uno fuera ficción. Cuando leí que finalmente la chica logró lo que quería, igual me impactó. No puedo dejar que esta abeja se ahogue frente a mis narices después de haberla sacado del agua dos veces, pensé, así que repetí el proceso una tercera vez. La abeja tardó unos segundos más en reaccionar, yo aproveché para decirle: no te azotes, no está ahí, no se ahogó, es más...se fue de inmediato, no le importó que te ahogaras, pero ni así, no entendió. En cuanto recuperó fuerzas, ahí va de nuevo... directo al agua. Maldición, una abeja suicida. Pinche abeja, ¿que no entiendes que no vale la pena morir por amor? Entiende: s-e-f-u-e. Cuando la saqué del agua, por cuarta vez, la llevé lejos, muy lejos, lejos del agua. La puse sobre el pasto, junto a unas flores, junto a otras abejas, y me fui. No quería ver cómo regresaba a tirarse de nuevo.

13.9.09

Una noche de luna

A veces, uno escucha una voz que dice que sí, que lo hagamos, que hagamos eso que nos estamos preguntando, que está bien.


Su nombre es Tomás, tiene dos hijos, a su hija pequeña le gusta que le cuenten historias antes de dormir, tiene un libro de cuentos con ilustraciones que ya casi sabe de memoria. Su hijo mayor prefiere el fútbol, dice que la lectura no es lo suyo. La esposa de Tomás es promotora y trabaja en una dependencia de gobierno. Viven en una comunidad rural, él dice que ya no se puede llamar comunidad indígena pues ya no hay tantos yaquis, como antes. Habemos más yoris, dice, y agrega: "Lo que sí es que respetamos sus costumbres y tratamos de no hacer nada que ofenda sus creencias". Tomás y su esposa se levantan de madrugada, su día comienza muy temprano, él debe estar en la carretera antes de las 6 am, todos los días consigue ride para ir a su trabajo, hace lo mismo de noche, para regresar a casa. Es más de una hora de camino. Tomás está lleno de historias, cómo no va a estarlo si es policía. Y aunque no todas sus historias son agradables, encuentra la forma de contarlas a partir de los detalles, del paisaje, de lo que él sintió, de lo que dicen los vecinos; sus historias, aunque podrían serlo, no son grotescas. Tomás es un gran narrador, y un héroe. En las casi dos horas que duró nuestro camino no paró de contar detalles de su vida. Tomás adora su trabajo, siempre quiso ser policía y se esfuerza por hacerlo bien. Nadie pensaría que ese hombre que se bajó de noche en la carretera y caminará hasta su casa para descansar y estar de regreso en unas horas, se prepara cada día para obtener un grado más alto, nadie pensaría que ese hombre salvó la vida de decenas de personas, nadie pensaría que ese hombre ayudó a encontrar el cadáver de ese pequeño que no debía haber muerto. Nadie pensaría nada, porque Tomás parece cualquier otra cosa, menos héroe. Tal vez, Tomás no es más que una persona común y corriente, de las que nunca sabemos nada, porque hacen las cosas que tienen que hacer. Fue simpático escuchar cómo nos emocionamos al mismo tiempo cuando esa luna naranja se asomó y luego me contó que los dos cerros que teníamos enfrente forman un corazón, tienen una leyenda, otro día se la cuento, me dijo. Ojalá haya llegado a tiempo esa noche para contarle una historia a su hija.

3.9.09

Hojas

Cuando el viento las arrastra
las hojas
juegan
corren
imitan
apresurados pasos de perro
acompañan
al caminante nocturno.

30.8.09

Mi infancia

Mi infancia tiene olor a polvorones recién horneados, a fibra de vidrio y a mermelada de higo. Es la emoción por ver la televisión a color por primera vez, son los veranos bajo la sombra de la higuera, los charcos después de la lluvia, el dolor de anginas, el olor a incienso y el temor al confesionario; la piedra que me dio mi padre para alejar los mareos, las muñecas de recortar, Cri - Cri y Los Panchos, los días de campo, las caminatas nocturnas de mis padres, el mundo de aventuras de mis primos que tanto me atraía, algodones de azúcar en la Feria de Santa Rita, los patines metálicos que vibraban y se quedaban sin tuerca, la esquina hasta donde tenía permitido llegar, Jacques Cousteau, el regalo del día de la madre que nunca terminé, la angustia al pasar frente a la fábrica de colchones, mis perros, el bote volado y las escondidas, los cuentos antes de dormir, el inicio del miedo a las cucarachas, un vaso de leche, Mafalda y Archi, una lupa, subir a un árbol, a una barda o al techo, las corbatas, las figuras de ónix, el patio de la escuela en donde nunca me sentí cómoda, la liga y la primera vez frente al mar.

26.8.09

Quisiera

Tomar un vuelo a Nueva Zelanda / Iniciar ese libro que aún espera / Caminar por la orilla de un arroyo, encontrar una piedra grande donde se puedan pasar las horas escuchando la corriente y tomando el sol / Terminar todos los pendientes / Sacarnos la lotería / Pasear en kayak / Tener un perro / Recuperar mi ipod / Comer con mi familia / Ir al mar / Ir por el Camino Inca con Ani y Pau / Terminar la escuela / Visitar amigos / Desmesura /

20.8.09

Lo que se aprende


1. Si una vocecita dentro te dice: no lo digas. Mejor quédate callado.
2. La mesura sólo sirve para guardarte lo que en realidad quieres hacer. Desmesúrate.
3. Si existe la posibilidad de que tu mensaje se preste a confusión, acláralo de antemano.
4. Si el evento es muy importante y no puedes controlar las posibles contingencias, no te vistas de blanco.
5. Si no conoces a esa persona, no aceptes su solicitud en FB.
6. Cuenta los paquetes que cargas al llegar, el mismo número debes llevar al salir.
7. Al que no habla, nadie le ayuda.
8. El escudo protector, sí funciona.
9. Se puede hacer daño, y mucho, sin proponértelo.
10. Ten en cuenta las fechas de pago.
11. Siempre que puedas, sal de la ciudad, deténte y observa el cielo.

2.8.09

De túneles y volcanes

Necesito asesoría para rellenar una serie de complejos túneles que la, aparentemente inofensiva, mascota de orejas largas y dientes afilados de AI decidió a construir bajo esta casa.

No comprendo cómo le alcanzan las horas nocturnas para escarbar y escarbar. Por la cantidad de tierra que ha desplazado, confío que está a una o dos noches de llegar al centro de la Tierra y que por esos pequeños agujeros comenzará a fluir roca fundida sin parar. Será aquí, en este pequeño e insignificante patio, donde comenzará el fin del mundo.

Esta noche, cuando ella ingrese por uno de los múltiples túneles, la seguiré e intentaré volver realidad una fantasía infantil: siempre he querido ver ese mar interior descrito por Verne. Cuando confirme que el magma sube sin remedio, regresaré de inmediato a alertarlos, serán testigos del nacimiento de un nuevo volcán.

17.7.09

Crónica de una tarde, que se volvió noche, en el mar

Atardecer. Deseosos de mar. El mar en calma. Buscamos peces hasta que el sol desaparece. Cuidado con los erizos. ¡Mira esa estrella! Peces, muchos peces. Niños que esperan el "rayo verde" y éste no aparece. Junto a la oscuridad, el espectáculo: Noctiluca. Gritos de emoción. Luces que juegan. Horas y horas nadando en un mar de luces. Ella se sumerge y una estela iluminada le acompaña. Un cielo estrellado, un mar iluminado. Una alegría inmensa. Un "te quiero" bajo el agua. La paz dentro y fuera de nosotros. Sonrisas. La sensación de haber vivido algo que jamás vamos a olvidar. Llevamos luces en el alma.

9.7.09

Duerme como un bebé

Lo leo y no lo creo. Dice que lo bailado no se lo quita nadie. Dice que duerme como un bebito (¿será porque se despierta a llorar cada tres horas y a pedir que le cambien el pañal?). Dice que duerme con la satisfacción del deber cumplido. Dice que se ha mantenido en sus principios y en sus ideales (seguro, porque son ideales de poder y ambición; y los principios, de soberbia y superioridad).
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¿Dónde quedó su frase de campaña "Nada ni nadie por encima de la ley"?, ¿se le olvidó?, ¿será que aquí la ley se aplica sólo a quien no tiene influencias y no es su amigo?
Si han podido identificar a los asesinos del líder mormón en Chihuahua por un video de la caseta de cobro, ¿por qué aquí, señor Bours, no se han sentado a revisar las caras de quienes han salido del estado? ¿será posible, señor que duerme como bebito, que no tenga idea del paradero de sus amigos y colaboradores?
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Con tantos pendientes por resolver, con esta deuda que tiene con la sociedad ¿cómo puede usted dormir cuando no puede dar una respuesta a todos esos padres que ya nunca volverán a dormir igual?
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¿Porque no pone usted el ejemplo y actúa en forma congruente a esos principios e ideales que dice tener? ¿No le da miedo que sus hijos se avergüencen de sus actos?, ¿No le preocupa que lo vean decir y hacer exactamente lo contrario de lo que muchas veces les ha repetido mientras comen o discuten sobre un incidente en la escuela?
Dígame, señor, ¿qué les aconseja usted a sus hijos cuando le cuentan que un amigo suyo cometió un error y ahora no quiere hacerse responsable de lo ocurrido?, ¿acaso les dice: "lo bailado, no se lo quita nadie?
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Con su ejemplo, con el ejemplo de todos los que prefieren huir antes que enfrentar su responsabilidad, ha acabado con todos los esfuerzos realizados para implementar los programas de valores que tanto promovieron. ¿Ya se le olvidó? Sí, era la Ruta por los Valores. Pregúntele a su esposa, ella recorrió todo el estado hablando de honestidad, responsabilidad y valor, entre otros. Incluso, en alguno de estos eventos, el mensaje que dieron a los jóvenes fue que no temieran a vivir en forma correcta y, con el ejemplo que han dado, el mensaje fue completamente contrario.
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Los valores que han predicado con su ejemplo son:
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1) Sé deshonesto. No es necesario que cumplas con lo establecido en un contrato, con un poco de ayuda, cualquiera se hace de la vista gorda.
2) Apégate a los bienes materiales. Con tal de obtener el máximo beneficio económico, escatima en cualquier gasto, no importa que con esto afectes la seguridad de los demás.
3) Sé arrogante. Hay gente de primera, que merece un trato privilegiado, y gente de segunda, a la que le puedes dar lo que sea, con eso se tienen que conformar. Son sólo piedras en tu zapato.
4) Sé irresponsable. No es necesario que te hagas responsable por tus acciones, consígue un amigo con influencias, él te sacará de tus problemas.
5) Miente. Cuando te cuestionen por actos en los que tienes un grado de responsabilidad, contesta que no sabes y que lo vas a investigar.
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Por más que pienso, no entiendo ¿cómo puede dormir?

6.7.09

Quiero

Una casa con porche y un árbol, con aroma de lluvia y gotas escurriendo desde el techo. Horas para platicar de todo y nada. Música, risas y olas. Quiero una casa con porche y un árbol, con un perro dormido junto a un sillón, un libro abierto y un té Arizona bien helado.

2.7.09

5a Marcha por la Justicia

Para ver las muestras internacionales de apoyo, que desde todo el mundo piden Justicia, pasen a este blog: Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de Junio

26.6.09

Mañana

Mañana llega desde los meses, desde la nieve, desde la risa.
Mañana llega cargando su vida en una maleta.
Mañana estaremos ahí para abrazarla cuando baje del avión.
Mañana llega.

21.6.09

Ella crece

Está creciendo, eso es seguro.

Asistió a su primera fiesta. La primera vez que buscó qué ponerse, zapatos más altos, un poco de brillo, se veía linda. Se puso de acuerdo con sus amigas para llegar todas al mismo tiempo. Al parecer la fiesta se salió de control, festejaban el cumpleaños de una compañera del salón, y el fraccionamiento se vio invadido por adolescentes que no dudaron en posesionarse de cualquier espacio disponible. Ella no disfrutó la experiencia y optó por encerrarse con sus amigas en casa de la festejada. Me habló para pedirme que llegara por ella antes de lo acordado.

Al día siguiente, otra nueva experiencia: su primera marcha. Caminamos juntas por las calles, ya no hubo necesidad de enviarle mensajes compartiendo la emoción de ver esa columna blanca avanzando en silencio por las calles, no tuve que contarle cuántas personas se solidarizaban esperando un cambio, exigiéndolo. Invitó a dos amigas, hicieron sus propias pancartas y vistieron de blanco. Al principio, el trayecto les parecía largo pero una vez que vimos pasar a los padres que caminaban con las fotos de sus hijos pidiendo justicia, se sumaron a la marcha en silencio y caminaron de buena gana hasta la Plaza. Una vez ahí, escucharon a los padres y comieron elotes. Además, pusieron sus pancartas en las macetas del Palacio de Gobierno, esperando que las leyeran los funcionarios.

Ayer escuchó hablar a quien representaba a los papás de Ximena, vio sus fotos, supo que la pequeña luchaba por vivir. Hace unos momentos supimos que Ximena ha muerto, y sé que le dolió. Quedamos de llevar velas nuevas a la ofrenda de la Plaza Zubeldía mañana por la tarde.

9.6.09

Caminar en silencio




Esta ciudad está triste, los pájaros vuelan a un ritmo más lento, casi rozando el suelo. Nosotros caminamos y nos miramos. No sabemos si queremos avanzar o abrazarnos a un árbol, a un poste o a un niño, y llorar. Hasta el calor, que suele ser agresivo y abrasador, no sabe qué hacer, no sabe qué ser. Hace como hacemos todos en estos días: si hacer lo suyo o alejarse un poco; si hablar del clima o de su indignación; no sabe cómo dejar salir la tristeza y ha olvidado cómo llorar. Esta ciudad se acerca a los rincones, en silencio, la luna de estos días fue testigo.

Esta ciudad extraña a sus niños, persigue sus risas en cada globo que se eleva. A esta ciudad le faltan sus canciones, sus sueños; quiere escuchar sus palabras, y sólo hay silencio. Espera por esas palabras sinceras, de aceptación; palabras solidarias de reconocimiento, de culpa. Palabras que laven el dolor, que alejen la tristeza. Palabras que se transformen en viento, porque desde hace unos días, la tristeza se ha instalado en el cielo, en las nubes, en los ojos.

Mañana nos reuniremos para caminar en silencio, para acompañar a los padres, a los hermanos, a los amigos, para abrazarnos a un árbol y decirle cuánto extrañamos a sus niños. Mañana caminaremos para no olvidar, para recordar lo que éramos antes de ser fuego.

¿Y si desaparezco?


1.6.09

A mano

El cartero dejó en la puerta un sobre con mi nombre y dirección, escritos a mano. Normalmente, encuentro solamente recibos y estados de cuenta; hoy, no. Un sobre verde, pequeño, escrito a mano, con una postal en su interior. Dentro: un paisaje, también pintado a mano, el dibujo de un pequeño pueblo en las montañas, gente que vive un día cotidiano bajo un sol que brilla y sonríe en lo alto. Al reverso, una historia que lleva a otra, acompañando un saludo y un abrazo. Quise alcanzar al cartero para darle las gracias. Recibir algo así, hace que un día deje de ser sólo un día porque, de alguna manera, ese sol sonriente de los Alpes suizos también brilló aquí.

27.5.09

Premiación y abrazos a los ganadores

Mañana será la premiación del
Concurso del Libro Sonorense
géneros Poesía y Cuento,
los ganadores son
Miguel Manríquez y Nacho Mondaca.
Desde aquí van dos fuertes abrazos,
muchas felicidades.
(aquí iría ese emoticon de Heidi y Pedro bailando de puro gusto)



26.5.09

Llama




La escritora sonorense María Antonieta Mendívil presentará Llama, tríptico de poesía espiritual que retoma la tradición literaria del misticismo.



Llama es publicado por Libros del Umbral, y será presentado por la escritora Margarita Oropeza, la poeta Alba Brenda Méndez y el propio editor, Jaime Soler Frost.


La presentación será el jueves 28 de mayo, a las 8 pm, en el Museo de Culturas Populares (Casa Hoeffer).

Este poemario fue escrito gracias a la beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora y comprende una exploración en la enfermedad, la muerte, la maternidad, los quehaceres domésticos y la introspección contemplativa, mediante un lenguaje moderno, transparente, lleno de homofonías y neologismos.

María Antonieta Mendívil ha publicado (Cuenta Regresiva; ISC, 1992) y las novelas Otros Tiempos (Equilibrio Editores, 2000) y Duelo de noche (Almuzara, 2006). Su trayectoria como poeta incluye publicaciones en revistas como Cultura Norte, Tierra Adentro y en el Suplemento Cultural Siempre!, en la que fue elegida entre 30 poetas menores de 30 más prometedores en la década de los 90. Poemas suyos se han traducido al catalán; forma parte de antologías regionales y nacionales. Su novela Duelo de noche, publicada por la editorial española Almuzara, lleva dos ediciones en España.





24.5.09

Flores



Gerardo Peña presentó anoche su más reciente producción: Flores.


Todos los que nos reunimos en El Redondel de las Fiestas del Pitic disfrutamos sus canciones. Bien por él y todo el equipo que lo acompañó.


Quedó una pregunta en el aire: ¿Por qué el IMCA le da ese espacio a un artista de su talla?, ¿no es, acaso, uno de los cantantes de trova más reconocidos a nivel nacional?, ¿no apoyaron ellos, por segunda ocasión, la producción y presentación de su música dentro del marco de las Fiestas del Pitic?, ¿no compuso una canción especialmente para el evento? Si fuera el mismo Gerardo Peña, con su misma música, pero de procedencia distinta, ¿entonces sí reconocerían su trayectoria?, ¿su trabajo?, ¿entonces sí darían difusión al evento?, ¿entonces sí lo podríamos escuchar en ese otro espacio con más capacidad y gradas?


Bien por Flores y su propuesta.

19.5.09

¿Qué es en definitiva?

Un regalo de palabras y sal. Un chau, no un adiós, a quien se preguntó frente al horizonte. La pregunta continúa en el aire. Algunas veces me siento en su orilla y busco una respuesta.
Gracias, Magda.


El mar

Mario Benedetti


Qual è l'incarnato dell`onda?

Valerio Magrelli

¿Qué es en definitiva el mar?
¿por qué seduce? ¿por qué tienta?
suele invadirnos como un dogma
y nos obliga a ser orilla

nadar es una forma de abrazarlo
de pedirle otra vez revelaciones
pero los golpes de agua no son magia
hay olas tenebrosas que anegan la osadía
y neblinas que todo lo confunden

el mar es una alianza o un sarcófago
del infinito trae mensajes ilegibles
y estampas ignoradas del abismo
trasmite a veces una turbadora
tensa y elemental melancolía

el mar no se avergüenza de sus náufragos
carece totalmente de conciencia
y sin embargo atrae tienta llama
lame los territorios del suicida
y cuenta historias de final oscuro

¿qué es en definitiva el mar?
¿Por qué fascina? ¿por qué tienta?
es menos que un azar / una zozobra /
un argumento contra dios / seduce
por ser tan extranjero y tan nosotros
tan hecho a la medida
de nuestra sinrazón y nuestro olvido

es probable que nunca haya respuesta
pero igual seguiremos preguntando
¿qué es por ventura el mar?
¿por qué fascina el mar? ¿qué significa
ese enigma que queda
más acá y más allá del horizonte?

15.5.09

Esta tarde (otra tarde)

Desde aquí se ve la tarde pasar. No tiene prisa, camina lenta por esta calle, mueve la cadera al ritmo del viento. Desde aquí se ven los habitantes de la tarde: Una señora camina distraída mirando el cielo, se detiene y mira hacia ningún lugar, como quien no quiere llegar. Una pareja carga sus sueños de fin de semana en una mochila para dos. Pájaros que detienen, por unos instantes, su vuelo hacia las ramas de la noche. Una mujer carga bolsas con una mano y con la otra, espanta una lágrima. Una pareja se besa y detiene el viento que lleva la tarde.

13.5.09

Esta tarde



1. Quería hablar de lo mucho que me deprimió leer esa nota en donde el &%$& de Miguel De la Madrid se desdice de sus comentarios sobre los hermanos Salinas (aquí tendríamos como fondo musical a Katy Perry: You, change your mind, like a girl changes clothes...), me enojé imaginando las amenazas y el miedo del pobre hombre. Todo el dinero del que habló en la entrevista, no se iba a quedar mirando cómo difaman su procedencia. Recordé que éstas son cosas de todos los días, no desapareció el coraje, nada más ya no me clavé. Al final, me alegré por el triunfo del Barça.




2. Voy a apagar mi computadora y saldré un rato a respirar un poco de polvo, si viviera en Madrid o Barcelona, en vez de polvo inhalaría cocaína (polvo al fin), según dicen, en esas ciudades se encuentran varias drogas suspendidas en el aire, tal vez de ahí viene el aguante para la eterna marcha.


3. Es época de elecciones, mientras conduzco me pregunto cómo voy a hacer para no caer perdidamente enamorada del Pano: lo encuentro cada 10 metros, en todos tamaños, saludando desde postes y espectaculares, con su sonrisa perfecta y esos ojos que casi me hacen chocar (Iba a decir que me gusta casi tanto como David Gandy, pero lo acabo de encontrar en un calendario de Dolce & Gabanna, y me desdije a tiempo, David Gandy es mi favorito). Hablando del Pano, hay algo que me salva: esa camisa roja que dice todo y me recuerda que es hijo de Lord Farquaad. Hasta ahí llega el amor.


4. Nuestra coneja ha demostrado tener sus hormonas en funcionamiento, ¿en dónde se puede encontrar novio para una coneja de lindas orejas largas?

30.4.09

El mundo se frikea ante "México"

Mi cuñado, exitoso ejecutivo de una compañía transnacional, viajaba en taxi rumbo al aeropuerto de Stuttgart después de haber concluido su trabajo en tierras alemanas. Él, simpático y dicharachero, platicaba muy animado con el taxista. Todo hubiera ido bien si no hubiera salido al tema la nacionalidad de mi cuñado. En cuanto pronunció la palabra “México”, el infame taxista detuvo el automóvil y le dijo: bájate de mi taxi. Lo dejó ahí, en la calle con todo y maleta., preguntándose por qué no se atrevió a escupir antes de bajarse.

28.4.09

Esta ciudad




Me he preguntado si a nuestros funcionarios les gusta salir de vacaciones, supongo que la respuesta es sí, con lo que ganan seguro pueden apuntar la brújula a donde les dé la gana. El problema es, supongo, que su brújula debe apuntar siempre hacia el norte, de otra forma simplemente no comprendo qué es lo que pretenden cuando tiran un edificio tras otro con el fin de convertir esta pequeña ciudad en una copia diminuta de las modernas urbes que ellos suelen visitar. Tal vez es tanto su deseo de vivir en el vecino país norteño para ir de compras cada vez que se sientan deprimidos o quieran entretener a su familia, que han comenzado por crear la escenografía y su plan de desarrollo para el próximo sexenio, será el establecimiento de franquicias gringas a diestra y siniestra .

Supongo que quien no conoce su historia difícilmente tiene una identidad. Así que, suponiendo nuevamente, quiero creer que nuestros ilustres funcionarios nunca platicaron con sus abuelos y por lo tanto no sienten ningún apego o reprobaron la materia de Historia porque nunca asistieron a clases y sólo les bastó con prometer a sus maestros algún apoyo cuando unos fueran los dirigentes y los otros siguieran siendo maestros de Historia. Pareciera que tienen un empeño por desaparecer todo lo que les recuerde la Historia o parezca viejo.

Tengo algunos años viviendo en Hermosillo, y creo que el único edificio que se ha restaurado fue el de la Sociedad de Artesanos Hidalgo, porque pertenece a la Universidad de Sonora, de otra forma ya lo hubieran tirado o convertido en Oxxo o en antro. Fuera de ése, he visto cómo caen, uno tras otro, las casas y edificios en donde tal vez habitaron o comerciaron los abuelos de nuestros ilustres gurús del desarrollo. Fue la sociedad civil la que impidió que la Escuela Cruz Galvez fuera convertida en un centro comercial, y la que padeció la imposición y el autoritarismo cuando se opuso a la destrucción de uno de los pocos parques públicos. Quisiera aclarar que no estoy en contra del desarrollo ni soy, como alguna vez me dijo un alumno al que respetaba mucho (hasta ese momento) cuando hablábamos del parque de Villa de Seris, retrógrada, al contrario, creo que en esta ciudad habitan personas suficientemente inteligentes como para proponer soluciones prácticas y al mismo tiempo conservar la memoria histórica e identidad de esta ciudad. Una ciudad que padece pues sus habitantes la obligan a olvidar lo que alguna vez fue.

No sé si a ustedes les suceda lo mismo, pero cuando viajo a otras ciudades y alguien me lleva a conocer lo más valioso de la ciudad, normalmente es el centro histórico a donde nos dirigimos. En todos lados hay programas de restauración de parques, casas y edificios, se crean espacios para compartir y departir, mostrar a los otros lo mejor de la cultura local y apreciar lo que llega de lugares lejanos, y no necesariamente es en el sur del país, también sucede en el norte. Eso no sucede en Sonora, todo lo contrario. En Hermosillo se derrumban las casas viejas, privilegiando la comodidad del automovilista. En lugar de proponer proyectos que disminuyan el tránsito y el uso del automóvil, se tiran cuadras completas para ampliar las calles y construir puentes. En vez de ser congruentes con los programas educativos, se busca el beneficio de unos cuantos y se olvida el pasado. Estoy triste, ver en qué se está convirtiendo Hermosillo, me entristece.

Hace algunos años, se colocaron estacionómetros en el primer cuadro de la ciudad, la justificación fue que con lo recabado se reunirían fondos para dar forma a un proyecto de rescate y restaurar los edificios dañados. La propuesta era crear las condiciones para dar un giro cultural a los espacios. Quiero creer que ese proyecto quedó atrás, al paso que van, en el próximo sexenio terminan con todo lo que queda. No sé si a alguien más comparta este sentimiento, pero ahora que regresé de viaje y pasé por el centro, me quedé sin palabras, estoy triste. Veo a hombres y máquinas destruir cuadras completas y me duele. Me siento impotente y me asusta pensar en qué más estarán pensando destruir.

23.4.09

Sleepless in Mzt

Compré After Dark y olvidé traerlo, no recordé sacarlo de esa mochila que venía cargada de libros y que preferí dejar en la oficina de Culiacán, y yo que ya me veía leyendo frente al mar, en una de esas tardes en que mi trabajo me gusta más. Y ahora, tengo que esperar frente a la tv que llegue el sueño. Malos programas, malas películas, se me pasó Dr. House, el jueves es un mal día para tener insomnio.

Ya navegué por el FB, acepté invitaciones, jugué Word Challenge y encontré una aplicación que decía algo como: si tuviera una pistola y 5 tiros, ¿a quién desaparecería?. Me pareció una pregunta extraña, sobre todo porque quien tenía la aplicación había seleccionado a Phineas y Ferb (¿quién querría hacerle daño a esos niños geniales?), en ese momento pensé que tal vez utilizaría mis 5 tiros con Bush, pero después de estas horas he decidido que entre mis candidatos, yo nominaría a las conductoras de Tele Hit, a Pedro Ferriz de Con, a Simon de American Idol, y pensé en otros personajes con los que me topo en forma incidental mientras surfeo los canales, como una tipa de VideoRola o la monjita que siempre está, pero nunca las he escuchado así que igual puedo seguir saltándome ese canal cuando las encuentre. Ya pensé en alguien más, la persona que seguro recibió un buen estímulo para hacerse de la vista gorda y permitir que varios edificios de Mazatlán se construyeran sin respetar el espacio federal, robándose la playa. Malditos. Creo que mejor no sigo porque ya pensé en algunos otros personajes.

Si tan sólo no hubiera dejado After Dark en mi mochila, en este momento no estaría viendo tonterías y menos, escribiéndolas. Intentaré dormir. Hay tantas cosas que me dan vueltas y vueltas. Extraño tanto, tantas cosas.

14.4.09

Como si fuera el Google Earth

Así se veía esa ciudad en donde nací y crecí, en donde aprendí sobre el amor y la amistad. Ahí abajo, en algún lugar, estaban mis padres y hermanas, mis sobrinas y su risa que tanto disfruto, mis compañeros de escuela y los lugares que tanto me gustan. Las calles, los parques, mi casa, los árboles, lo familiar...todo estaba ahí abajo, y yo lo veía desde un avión, como si fuera en Google Earth, y la sensación de espacio se volvió incomprensible.

2.4.09

Historias de lobos para arrullar lunas marinas

Cuento a dos manos en una noche de cantos y luna.
(En realidad fueron 4 manos, ya no escribimos, ahora tecleamos).

Hubo una noche en que una ventana y una mujer se hicieron cómplices y quisieron adivinar el lenguaje del mar y sus estrellas.
Desde la orilla, un lobo marino tradujo para ellas, contaba historias de otros mares.
Esa noche el lobo fue más canto que cuerpo, más voz que sueño, más historia que agua.
Contó de su amor por la luna, de las noches que ha perseguido su reflejo en el agua.
No era el mar, eran las historias que llegaban una y otra vez hasta la orilla, amor de luna astillada en el reflejo líquido.
El lobo capturaba en el reflejo cada palabra que la luna no decía, y cuando, al final de la noche, el reflejo desapareció en el horizonte, el lobo fue tras él, a buscar la noche bajo el agua.
Tras el reflejo, tras ella, tras sus silencios.

29.3.09

Sobre la importancia de las velas


Esta luz

sobre la mesa

frente a los libros

de una mujer llena de detalles

como su casa

nos acompañó a cierta distancia

y parecía no notarse mucho.

Para mí,

hizo la diferencia.

18.3.09

Lana sube, lana baja (la navaja)

La encontré. Bueno, no es verdad que la haya encontrado, más bien regresó. Sí, ésa sería la palabra adecuada. Regresó. Es lo que importa. No, no estoy hablando de nadie en especial, tampoco de una mascota, me refiero a mi navaja, mi útil y necesaria navaja, la que por varios días pensé que había perdido; eso me provocó cierta angustia que no podía ocultar.
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No me había dado cuenta de lo importante que es en mi vida tener una navaja porque siempre está ahí, a la mano, en mi bolsa o en mi mochila, según sea la situación. Si necesito unas tijeras: la navaja. Si tengo que cortar algo: la navaja. Si hay que desatornillar algo: la navaja. Y lo mejor, si hay que abrir una botella y no tenemos un descorchador decente cerca: la navaja.
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Creí que la había dejado olvidada en la playa y no podía perdonármelo. No soy alguien que vaya por el mundo perdiendo cosas, algunas veces las extravío, sé que están en algún lugar sólo que no recuerdo dónde, pero cuando se trata de mi navaja, no es así, normalmente la vuelvo a guardar después de utilizarla. Me di cuenta que no soy la única, precisamente el último día que recordardaba haberla usado, o más bien, que la presté para abrir una botella de un vino exquisito que nos tomamos frente a la fogata, mientras atestiguábamos la rapidez con que la marea puede subir, aún en contra de todos los pronósticos; observé que Pepe guardaba la suya inmediatamente después de usarla para mover las brasas con las pinzas. No soy la única, pensé. Después de ese día no recordaba haberla visto de nuevo y cuando, una semana después, preparaba mis cosas para regresar al mar, la navaja no apareció por ningún lado. Tenía la esperanza que alguno de mis amigos la hubiera encontrado y hubiera olvidado comentarme que la tenía, pero no. Nadie dijo nada y respondieron que no la habían visto, cuando pregunté. La verdad es que me pudo mucho haberla perdido y me negaba a comprar otra, la mía me gustaba.
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Pero hoy...Ani decidió desempacar la maleta que llevó a la playa hace una semana, y (voilá!) ahí la encontró. Seguro no entendió por qué me dio tanto gusto cuando la puso frente a mí y pregunto: ¿es tuya?, y menos comprendió que le dijera: ¡Gracias!!!, con muchísima emoción, y la abrazara. La saqué de su estuche y la puse aquí, enseguida, sí, es ella, la de siempre. Mi navaja ha regresado a mi bolsa y el mundo, mi mundo, ha regresado, aunque sea un poquito, a su eje.

12.3.09

Tres años por un zapatazo

¿Cuál será la suerte de Muntadar al-Zaidi ahora que deberá pasar tres años en la cárcel por haber tirado (y fallado) sus zapatos contra Bush? ¿Y si en vez de fallar, los dos zapatos hubieran dado justo en la cabeza-objetivo? ¿Le darían los mismos tres años o ya lo hubieran desaparecido? ¿Qué va a pasar con él dentro de la cárcel? Quisiera pensar que los presos iraquíes, sobre todo los presos políticos, lo van a proteger, y nada malo, o al menos muy malo, va a sucederle.

¿Qué es lo que pensará Bush de todo esto? ¿Seguirá con su misma sonrisa de estúpido al saber que el hombre es un héroe por haber hecho lo que la mayoría de nosotros quisiéramos hacer?

Si se pudiera juzgar a Bush ¿Cuántos años le daría ese mismo Tribunal Central Criminal por todos los muertos que dejó en ese país? ¿Lo decidirían en 15 minutos, igual que lo hicieron con el destino del periodista? ¿Cuántos años le darían los iraquíes?

5.3.09

Nakata en el solar

Sigue Nakata dando vueltas, creo que no se irá. Nakata es un personaje, lo sé. ¿No existe? Quizá ésa sea la magia de la Literatura, porque yo lo extraño. Extraño su paciencia, su infinita paciencia, y la forma en que acepta las cosas como vienen y al mismo tiempo mantiene un asombro constante.

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He encontrado unas bellas ilustraciones de Leila Ketty, las tomé prestadas. Quise traer un poco de Nakata hacia acá. Leila hizo un bello trabajo ilustrado basado en Kafka en la orilla, pueden verlo aquí.

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Nakata se sentó aquella mañana en el solar y esperó. Nakata observó y esperó. Nakata charló con los gatos del solar y esperó. Esa mañana, sentada en el solar, me enamoré de Nakata.



La gatita blanca de mi amiga Eva ha desaparecido, y yo quisiera decirle, hay que buscar a Nakata, seguro él puede ayudar a encontrarla. Nakata iría por ahí, preguntando a los gatos si han visto a la gatita de Eva, ellos le darían pistas y él la encontraría. Sí, Nakata encontraría a la gatita, y una noche tocaría a la puerta de Eva y le diría: “Señorita Eva, Nakata ha encontrado a su gatita. Nakata no sabe muchas cosas, pero ha preguntado a los gatos del barrio y ellos ayudaron a Nakata a encontrarla. Le puse un nombre para no olvidar, espero no le importe, Nakata no es muy inteligente y necesita darle un nombre a los gatos.”

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Nakata hablaba con los gatos y ellos eran amables con él. Nakata cambió la idea que tenía de los gatos. A partir de Nakata, cada vez que veo un gato me pregunto si será medio loco como Kawamura (Si no ata, caballa, encuentra. Si encuentra, ata. Sería algo que podría decir Kawamura), si será un gato culto como Mimí o si estará extraviado, como Goma.



Nakata es, para mí, una síntesis de esa atmósfera que crea Murakami, en donde la realidad y la irrealidad conviven sin una frontera clara. Un mundo propio de ambiente nostálgico, sencillo y silencioso. A Nakata le sucedían las cosas más extrañas y él no las cuestionaba, simplemente las vivía. Escuchaba su voz interior, no era un hombre que supiera muchas cosas y al mismo tiempo tenía el conocimiento vivo en él.




Yo estuve como Hoshino el fin de semana, extrañando a Nakata. Con ganas de decirle: "Hey, Nakata, despierta." Con ganas de que leerlo decir: "Lo siento, Nakata estaba cansado, necesitaba dormir. Pero ahora Nakata se siente bien."

1.3.09

Nakata

Luego fue al dormitorio y contempló una vez más a Nakata, que yacía sobre la cama. Nadie hubiera dicho que estaba muerto. Parecía que estuviese respirando apaciblemente. Parecía que fuera a decir de un momento a otro: "Señor Hoshino. No es cierto que Nakata haya muerto". Pero no, Nakata estaba bien muerto. No ocurriría ningún milagro. Él ya había pasado al otro mundo.
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(...) -¡Eh, abuelo! -le dijo el joven Hoshino a Nakata-. Despiértate, por favor, aunque sea un momento. No sé qué hacer. Ademas, quiero oír tu voz, abuelo. Pero Nakata, por supuesto, no le respondió. Nakata seguía al otro lado de la frontera, en el otro mundo. Mudo, muerto. El silencio se hizo más profundo, tanto que, si aguzabas el oído, podías oír incluso cómo la Tierra giraba alrededor de su eje.
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Hoshino se fue al cuarto de estar, puso el CD del Trío del archiduque. Al escuchar el tema central del primer movimiento, sus ojos se anegaron de lágrimas. "¡Joder! ¿Cuándo fue la última vez que lloré?", se preguntó mientras las lágrimas corrían profusamente por sus mejillas. No logró recordarlo.

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de Murakami, Haruki. Kafka en la orilla. México: Tusquets, 2008.

28.2.09


25.2.09

La claridad nocturna

Observas con atención la aparente oscuridad y escuchas a través del silencio de esta noche que se sumerge líquida en tus ojos. Percibes lo que a simple vista parecía oculto. Cada objeto, este mismo espacio en el que te encuentras ahora, brilla con luz propia. Esa luz habita el interior de los árboles, proviene del fondo de este río, ese río que ahora eres tú, y es desde ahí que se proyecta.

15.2.09

Conservación de los recuerdos

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".
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Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones".
Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras que en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempres de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.
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de "Historias de Cronopios y de Famas", Julio Cortázar, 1962. © 1996 Alfaguara
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En mi casa los recuerdos vienen en todas las formas y tamaños. Hay puentes tendidos al pasado desde las paredes, los libreros, los utencilios de cocina o el patio. Un tejido de imágenes y objetos de cualquier especie. Por poner un ejemplo, hay montones de piedras por aquí y por allá, guardadas dentro cajones, sobre las repisas, los muebles o en alguna caja de madera. Cada una representa un momento importante. Aunque no siempre recuerdo cuál momento fue ése, conservo las piedras. Aunque mi memoria falle, a veces, me agrada ver cuántos momentos he querido conservar.

9.2.09

Una pequeña historia contada por las olas, de noche.

video

Es de noche y el mar está tan tranquilo que casi se te olvida que estás ahí, en su orilla. Lo escuchas, el sonido de sus olas te invita a acercarte y te dejas llevar por ese canto de historias profundas que toca tus pies. Ésta es una de esas historias que el mar me contó una noche, ¿quieres escucharla?

5.2.09

Casa Adobe - Valle de Guadalupe






















1.2.09

Jirafa

Esta es la historia de un domingo, un domigo genial. Esta es la historia del día que Ana Isabel, por fin, pudo tocar una jirafa. A Ani le gustan las jirafas, le gustan mucho. Tiene en su cuarto una foto de una jirafa que le regaló un amigo y una figura que le traje de algún viaje. Hoy fuimos al zoológico y cuando pasamos por donde está la única jirafa del lugar, ya no nos movimos hasta que se hizo de noche.
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Las fotografías muestran la secuencia: / nos acercamos por el camino / Ani se acercó sola / ellas se vieron e hicieron el primer contacto / nos sentamos a observar y esperamos hasta que se fuera toda, toda la gente / caminamos hasta donde el cerco es muy bajo / Ani se acerca y le busca alguna rama de las que sí le gustan (no todas le gustan) / la jirafa está un poco ansiosa y parece apresurarla, Ani ni cuenta se da pero la jirafa le busca por la espalda (aquí es donde la batería de la cámara se termina y sólo pude sacar las dos últimas fotografías) / y por fin... logró acariciarla. / La sonrisa la llevo guardada.
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Fue un día que no vamos a olvidar.

































25.1.09

Procrastination o hummus en domingo


Es domingo. Los domingos tienen un comportamiento extraño. No son iguales a ningún otro día de la semana, ni siquiera se parecen un poco a los sábados. En domingo el tiempo trascurre un poco más lento que de costumbre, llega a un punto culminante del día que suele variar de un domingo a otro, y a partir de ahí, las horas se apresuran como si tuvieran urgencia por llegar al lunes y a la seguridad de la rutina y los horarios.

Hay tanto que debo hacer este día, sin embargo, tengo ganas de no hacer nada, más bien, de hacer sólo lo que me venga en gana. Y hasta este momento, casi lo he logrado. Comencé la madrugada todavía agüitada por la madriza que se llevó Margarito, pienso en su cerebro casi desprendido y en la sonrisita estúpida que lucía después de cada golpe en la cabeza. Trato de entender por qué, por qué. ¿15 millones de dólares sería una razón? Fue la respuesta en una charla rica con amigos expertos en deportes por televisión y en sus propiedades terapéuticas, los escucho y pienso, cuánto los quiero. Desperté tarde. Abrí Kafka en la orilla, y viajo junto a él en un tren. Hablé más de una hora con mi hermana, desayuné y tomé café, a distancia, con ella. Busco en Internet información sobre un lugar al que deseo ir. Analizo la palabra procrastination y su aplicación en mi persona. Cuando sentí hambre de nuevo, pensé en algo que se me antojara: hummus. Busco la receta, mezclo los ingredientes, el mejor hummus que he probado en años, de verdad quedó bueno. Pienso. Pensar no está en mi lista de domingo (a veces es inevitable). Leo a Murakami (again), Kafka en la orilla, de nuevo me adentro en su atmósfera nostálgica, silenciosa y oscura, de imágenes claras y ciertas, pienso en cuánto me gustaría poder decir: escucha esto, y leer uno, dos, diez fragmentos en voz alta, permanecer en silencio unos instantes y decir: pinche Murakami, cómo puede ver tanto. Y escuchar: sí, es un cabrón.

Encuentro este diálogo entre Kafka Tamura y Ôshima:

–Según la historia de Aristófanes que sale en El banquete de Platón, en el mundo mítico de la Antigüedad había tres clases de seres humanos –dice Ôshima-. ¿Lo sabías?
–No –respondo.
–El mundo antiguo no estaba compuesto por hombres y mujeres sino por hombres-hombres, hombres-mujeres y mujeres-mujeres. Es decir, que un ser humano comprendía dos personas de ahora. Y así vivían todos satisfechos y felices. Sin embargo, los dioses los partieron a todos con un cuchillo por la mitad. De un corte limpio. Como resultado, el mundo se dividió en hombres y mujeres, y desde entonces los seres humanos van corriendo desesperados de un lado para otro buscando la mitad que les hace falta.
–¿Y por qué hicieron los dioses eso?
–¿Partir los seres humanos en dos? Pues vete a saber. Los actos de los dioses nunca son fáciles de comprender. Los dioses son irascibles y tienden a ser, ¿cómo te diría?, excesivamente idealistas. Puestos a suponer, tal vez se tratase de algún castigo. Como la expulsión de Adán y Eva del paraíso que sale en la Biblia.
–El pecado original –digo.
–Exacto. El pecado original –dice Ôshima. Y hace oscilar el largo lápiz entre los dedos índice y corazón como si fuera una balanza–. En definitiva, lo que quería decirte es lo siguiente: para un ser humano es muy duro vivir solo.
Vuelvo a la sala de lectura y sigo con la historia de Abu-al-Hassan, truhán. Sin embargo, no logro concentrarme en la lectura. ¿Hombres-hombres, hombres mujeres, y mujeres-mujeres?
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Yo pienso, mientras termino el hummus y veo el tiempo trascurrir un poco más de prisa.

20.1.09

Sólo en Tijuana


Sólo en Tijuana se puede encontrar el siguiente orden en las construcciones, no importa la colonia: /taller mecánico, farmacia, casa habitación, casa de citas, birrieria, desponchado/casa habitación, taller mecánico, farmacia, birrieria, casa habitación, taller mecánico/ farmacia, birrieria, casa habitación, farmacia, todo por US$1, casa habitación, taller, desponchado, table dance/taller mecánico, casa habitación...y así sucesivamente, cuadra tras cuadra.
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Ya no me sorprendía. Hasta este fin de semana.
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Venía disfrutando del verde en los cerros sin poner mucha atención. Normalmente soy yo quien conduce, ahora era un pasajero más que disfrutaba el paisaje. Llegamos a un semáforo y frente a mí encuentro un edificio enorme (aquí no se aprecia pues la fotografía enfatiza la publicidad de los negocios) y lo que vi, me sorprendió.
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En el primer piso, un table dance (nada de extrañar), pero...en el segundo piso se encuentra ¡¡una iglesia!!!...(sí, de verdad me sorprendí). La Iglesia Cristiana Ríos de Agua Viva, que además es orfanatorio y centro de rehabilitación, comparte el mismo edificio que el table dance...Seguro los de la iglesia hicieron un estudio de mercado y los resultados arrojaron que ése era el mejor lugar para captar mercado, los feligreses nada más tendrían que subir las escaleras cuando les remordiera la conciencia o cuando tuvieran que entrar por ellos para internarlos. O, de plano, ya instalados, podían subir o bajar según estuviera el ánimo.
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Así son las cosas allá...sólo en Tijuana.

12.1.09

Charla en una tarde de lluvia.

-¿Qué deben hacer las hormigas los días de lluvia?- preguntó Midori.
-No lo sé -dije-. Tal vez hagan la limpieza del hormiguero u ordenen la despensa. Porque las hormigas son muy trabajadoras.
-Si lo son tanto, ¿por qué no han evolucionado y se han quedado como estaban?
-Tal vez su estructura corporal no sea apta para la evolución. En comparación con los monos, por ejemplo.
-Vaya, me sorprendes. Hay un montón de cosas que no sabes -comentó Midori-. Creía que lo sabías todo de este mundo.
-El mundo es muy grande -repuse.


Murakami, Haruki. Tokio Blues. Norwegian Wood. México: Tusquets, 2008.

No quiero terminar de leerlo. Extrañaré a Midori como a ninguno de los personajes, no es como May Kasahara, pero, vaya, Midori es genial.

7.1.09

Basaseachi en invierno

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Me gusta el sonido del agua. Hace poco descubrí que tengo pequeños videos de cuanto arroyo me encuentra con una cámara digital en la mano. Éste, es el arroyo que corre hasta la Cascada de Basaseachi , lleva el mismo nombre. Aquí la capté un poco antes de caer los cerca de 250 mts. que lo separan del fondo del Cañón de Candameña.

Es invierno, la temporada de lluvias pasó hace unos meses, así que en esta época la cascada casi no lleva agua. En tiempo de lluvias, el arroyo corre bastantes metros más alto y es tanta su potencia y la prisa que llevan sus aguas, que uno se conforma con verlo correr desde una distancia prudente. En invierno se puede caminar hasta las las piedras y sentarse sobre ellas por horas, sólo para escuchar el agua.

5.1.09

Si existiera ese dios

Si existiera un Dios seguro bajaría en estos días desde donde ha estado postrado los últimos siglos, observando.

Si ese Dios del que tanto hablan unos y otros existiera, se detendría en lo más alto de alguna montaña para gritar: ¡Ya me tienen harto!!! ¡Dejen de estar usando mi nombre para pelear entre ustedes, bola de pendejos!!

Si ese Todopoderoso que se apropian unos y otros fuera real, se quitaría los tapones con los que ha cerrado sus oídos para no escuchar las mentiras que en su nombre se han dicho. Se quitaría la venda con la que ha cubierto sus ojos desde hace más de 2000 años para no ver las atrocidades que en su nombre se han atrevido a cometer esas criaturas suyas que un día tuvo a mal dejar por ahí y por allá.

Seguro se sentaría a llorar en algún rincón del planeta después de ver cómo unos de sus hijos que se llaman a sí mismos los elegidos de Dios se encargan de aniquilar a otros de sus hijos que también se llaman a sí mismos los elegidos de Dios.

Estamos llegando a sospechar que ese Dios no existe, incluso sus mismos hijos lo piensan en secreto, y que todas las luchas han sido en vano y tanta muerte nunca tuvo otra bandera más que el poder y la destrucción de unos en manos de los otros.

Sino fuera así, por qué no ha bajado a agarrarlos de una oreja y mandar a cada uno a su cuarto sin cenar y antes de cerrar de un portazo alcancemos a escuchar: y así se van a quedar, hasta que hagan las paces, cabrones.

3.1.09

Así se sabe que han pasado los años

En un oxxo cualquiera frente al mostrador de dulces:

AI: Yo quiero un rielito.
L: Yo también, ¿me pasas uno? Me encantaba comer rielitos con chamoy.
AI: ¿Cuando eras niña ya existían los rielitos y el chamoy?
L: ...

18.12.08

Río Sonora

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Así se escucha...

15.12.08

Mi amigo imaginario

Para ser producto de mi imaginación debo confesar que era un excelente conversador, tenía sus ideas y le gustaba compartir opiniones, nunca intentaba imponerlas, y lo mejor: sabía escuchar. Nunca supe cómo o dónde aprendió tanto, no hablaba sobre su pasado. Tal vez, antes de ser mi amigo imaginario lo fue de alguien que vivió en un país lejano, un periodista o un corresponsal de guerra, pues a veces, a mitad de una plática, me sorprendía con algún dato curioso y comentarios sobre las noticias del día.

11.12.08

Inútil insistir


Supongo que el mundo es un mejor lugar cuando yo me subo al carro y dentro del estéreo se encuentra el nuevo disco de Pescetti (pedido-regalo-entrega, especiales, sucede, a veces, cuando uno tiene suerte de conocer personas especiales con las que se comparten risas, pláticas y gustos) y no hago otra cosa más que cantar y reír. Seguro cuando hago alto en un semáforo alguien debe pensar que ahí va una loca muy feliz, porque se ríe sola. Tengo un asiento en el espectáculo y me divierto como si estuviera ahí. Y sí, voy feliz y canto. Gracias.

4.12.08

El momento

Cuando cosas como éstas ocurren, cuando el mundo se desmorona, cuando el pájaro deja de dar cuerda, cuando la llavecita se pierde y nuestro universo no puede funcionar, entonces es momento para la literatura.

Es un pájaro de verdad. No sé como es. Jamás lo he visto. Sólo lo he oído. El pájaro-que-da-cuerda se posa en un árbol de por aquí y, poco a poco, va dándole cuerda al mundo. Mientras tanto, hace ric-ric. Si él no le diera cuerda, el mundo no funcionaría. Pero eso nadie lo sabe. Todos, absolutamente todos, creen que es un enorme mecanismo, mucho más imponente y complejo, el que mueve el mundo con mano férrea. Pero no es así. La verdad es que el pájaro-que-da-cuerda va de un lugar a otro accionando el resorte que hace funcionar el mundo. Es un mecanismo tan sencillo como el de un juguete de cuerda. Basta con hacer girar una llavecita. Pero esa llavecita sólo la puede ver el pájaro-que-da-cuerda.
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de MURAKAMI, Haruki (1994), Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Maxi Tusquets, México, 2008.
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Desde que lo leí, hace un par de meses, creo que hablo de él al menos una vez al día, con quien se deje. Comenzamos a platicar de algo inocente, y sin saber cómo ni decir agua va, aparece con su ric-ric-ric. Ni siquiera yo me doy cuenta qué mecanismo acciona el tema o cómo aparece en el universo de la charla. El caso es que si hablo de él una o dos veces al día, lo pienso cerca de 20 ó 30 veces, tal vez más. No he querido analizarlo, no quiero saber qué técnicas utiliza Murakami para atraparme de esa forma, para hacer de sus personajes seres a los que me gustaría tener como vecinos o compañeros de viaje. Sólo sé que lo leo y escucho el sonido: ric-ric-ric, desde ese pozo en donde a veces me guardo, aún estando rodeada de personas o realizando cualquier actividad. El pájaro va directo al pozo, a la rama del árbol imaginario que planté junto a mi pozo imaginario, y desde ahí me llama, y yo sé que en ese momento, está dándo cuerda a mi mundo.
Debo admitir que al principio me sentí un poco decepcionado. Cabía la posibilidad de haberme confundido, pensé que tal vez había entrado al espejo equivocado. Imposible, fue tan sencillo hacerlo. Primero atravesé el cristal con una mano, después asomé la cabeza y, sin pensarlo, me metí por completo. No hay nada al otro lado del espejo, sólo un espacio vacío y con poca luz. Intenté distinguir algún objeto, una sombra, no pude ver nada. Sentí frío, aquel espacio se encontraba vacío por completo. Deseé encontrarme con algo o con alguien, debería, al menos, poder escuchar sonidos de ese lugar, pero no, nada se movía, nada se escuchaba, no había nadie. Traté de ver hacia el otro lado, el que conocía, el mundo que creía conocer. Pude ver que alguien abría la puerta, la vi acercarse. Al otro lado: May. Quizá lo imaginé, pero podría jurar que saludaba, ahora creo que se despedía de mí. Parecía no importarle lo que estaba pasando, que yo la estuviera viendo desde el otro lado. Sacó algo como un pañuelo del bolso trasero de su pantalón. Entonces, ella, con mucha paciencia, borró mi reflejo del cristal.

1.12.08

Feliz

onnellinen / glücklich / feliç / sretan / heureux / χαρούμενος / खुश / gelukkig / gembira / felice / lykkelig /szczęśliwy / fericit / счастливый /glad / hạnh phúc / happy / hiisax hant yaait

28.11.08

Grinch-out


Después de elegirlo entre muchos otros parecidos a él, pero no iguales, lo subimos al techo del carro. Me sentí mal de verlo así, tan bello (de verdad es bello, grande, hermoso), fragante (de verdad huele rico, de esos aromas que entran y se van dentro, dentro, que te llevan a momentos que apenas y recuerdas o a lugares en los que nunca has estado y siempre has soñado conocer), tan lleno de vida aún (se puede sentir su energía, está vivo). Tuve que alejar al grinch que habita en mí para hacerla feliz. Ella prometió que sacaría tooodos los adornos, que pondría tooodas las luces, al final, no pude resistirlo y terminamos haciéndolo juntas. Fue lindo verla sonreír así. Su última navidad siendo niña. Fue una linda tarde.

23.11.08

Yellow, Red & Blue together, again...

Wassily Kandinsky, Yellow, Red, Blue, 1925; Oil on canvas, 127x200cm; Centre Georges Pompidou, Paris

En la foto: Versión rompecabezas que terminé de armar hoy.

22.11.08

De la luz en el otoño

Ha llegado esa época del año que vuelve mi casa, mi habitación, un espacio completamente disfrutable. La luz entra por las ventanas y todo se ilumina, como si pudiera verlo por primera vez. Dan ganas de quedarse aquí el día completo y sentir el sol caer sobre la espalda. Eso es lo que decidí hacer, quedarme aquí hasta que la luz termine de pasear, quizá salga detrás de ella más tarde. Cuando desperté abrí el libro que paseé inútilmente toda la semana en mi bolso, nunca pude encontrar un momento para leer entre semana, hasta hoy, que la luz lanzó la invitación, ábrelo y averigua qué pasó. Como un espía en la vida del personaje, enterándome de su vida y las cosas simples que extraña, yo también extraño cosas así. Me pregunto si volverá a salir con la chica extraña que cocina bien y no teme al fuego. Él describía cómo entraba la luz por la ventana mientras observaba a la chica cocinar y pensé que, ese otoño de hace muchos años, es igual a éste, en mi habitación.

17.11.08

Porque soy tu madre

I
El brazo derecho

Ellos caminan tomados de la mano, conversan alegremente. Ella lo ve directo a los ojos y sonríe. Él la mira, se siente contento de venir a su lado, de escucharla y sentirla cerca, pudiera decirse que es casi feliz. Ellos conversan y ríen. Se abrazan, se abrazan fuerte y, por unos instantes, dejan de hablar. Caminan abrazados, la conversación deja de ser importante. Ella sólo sabe que lo quiere. Él la quiere también. Ella lo hace sentir distinto, importante, él quiere estar con ella.

Camino detrás de ellos, da gusto verlos. Hasta que...


II
El brazo izquierdo


Ellos caminan tomados de la mano, como lo han hecho desde que él es un niño. Desde entonces, ella toma su mano para guiarlo y asegurarse que no se vaya demasiado lejos. Desde entonces, ha estado ahí para recordarle que ella es su madre, la mujer que le dió la vida, quien siempre ha estado a su lado y siempre lo estará. Cada día le dice cuánto lo quiere, le recuerda que ella lo conoce mejor que nadie, y que sólo ella sabe lo que es bueno para él. Porque ella, ella le ha dado todo, se ha sacrificado por él y siempre ha estado a su lado. Él es su hijo y siempre, siempre estarán juntos...


III

Te amo, pero ella es mi madre


Sí...la madre, su madre, lo toma de la mano... no lo suelta por nada, incluso cuando él trata de retirar ése, su brazo izquierdo, deseoso de libertad e independencia materna, esa mano lo sigue, como lo seguirá por el resto de sus días...

14.11.08

Algo Inmenso

(De cuando Novecento decide bajar):

Se lo había dicho uno que se llamaba Baster, Lynn Baster. Un campesino. Uno de esos que vive durante cuarenta años trabajando como un burro y lo único que ha visto es su campo, y una o dos veces, la gran ciudad, unas leguas más allá, el día de la feria. Pero lo que a él le había pasado era que la sequía se lo había quitado todo, la mujer se había fugado con un predicador de vete tú a saber qué, y a sus hijos se los habían llevado unas fiebres, a los dos. En fin, uno que nació estrellado. De manera que un día recogió sus cosas, y recorrió toda Inglaterra a pie, para ir a Londres. Pero, teniendo en cuenta que no entendía mucho de caminos, en vez de llegar a Londres acabó en un pueblecito insignificante, aunque, no obstante, si seguías por aquel camino, girabas un par de veces, y rodeabas una colina, al final, de repente, veías el mar. Nunca lo había visto, se quedó pasmado. Lo había redimido, si hay que creer en lo que decía. Decía: «Es como un grito gigantesco, que grita y grita, y lo que grita es "¡Pandilla de cabrones, la vida es algo inmenso!, ¿quereis enteraros o no? Inmenso".» Lynn Baster no había pensado nunca en aquello. Nunca se le había ocurrido pensarlo. Fue como una revolución en su cabeza.


BARICCO, Alessandro (1994) Novecento. Anagrama, Barcelona, 2007.

11.11.08

Recuento de cosas inútiles.

Dialogo nocturno entre AI y su servilleta mientras regresábamos a casa:

- ...Y dijeron que sólo les quedaba un poquito de rencor.
- ¿Sólo un poquito? ¿Qué tanto será un poquito? ¿Lo suficiente para no hablarse?¿Para qué nos servirá el rencor? Si lo sentimos, seguro es que nos sirve de algo.
- Hay cosas que no sirven para nada.
- ¿Tú crees?
- Sí, como las moscas y las cucarachas.
- Bueno, las ranas se comen a las moscas, lo vi en la tele y en todas las caricaturas las ranas comen moscas.
- Bueno, las moscas sí sirven para algo, pero las cucarachas, no.
- Estoy de acuerdo.
- Las caries.
- ¿Las caries, qué?
- Las caries tampoco sirven para nada.
- Mmmhh
- Ser gordo, ser gordo no sirve para nada.
- No lo sé, es el resultado de comer mucho, como un anuncio que dice algo de nosotros...
- ¡Mamá....!
- Ya, ya...
- Los pelos en las axilas.
- ¿No nos sirven?
- No, tampoco los infartos. No sirven para nada.
- Ya sé, ya sé algo que no sirve...los french poodle...
- No, esos sirven de decoración.
- Si tú dices.
- Ya llevamos muchas cosas, bueno, tú no has dicho nada que no sirva.
- Es que sigo pensando si los infartos sirven para algo.
- No, no sirven para nada, como el rencor y los pelos en las axilas.

7.11.08

La sorpresa, la agradable sorpresa

Después de la sorpresa inicial, después del gusto contenido...sentir la necesidad de salir, no saber estar, cómo estar. ¿Cómo se está cuando se encuentra lo que no se ha ido?

Salir, caminar, comprar una cajetilla de cigarros, las luces, la prisa de quienes transitan, caminar el espacio donde nadie habita. Saberse. Caminar un poco más mientras se enfrenta lo que estaba guardado y, entonces, regresar.

Servir una copa de vino, encender un cigarro, volver a la pantalla, no saber qué causa el temblor... y escuchar...ver...saber. El silencio. De frente el tiempo, la música, la voz, las canciones, la presencia...

Alguna vez estuvieron tan cerca que no hubo tiempo ni distancia, y toda la certeza se desplegaba en ese instante.

3.11.08

Isla Tortuga

Azul / Feliz / Océano / Respiración /Vida / Burbujas / Peces / Expectación / Movimiento / Paz / Oxígeno / Armonía / Corriente / Agua / Seguridad / Naturaleza / Silencio / Imágenes / Luz / Asombro / Espera / Colores / Ser / Libertad / Azul / Azul / Azul / Azul...





















Imágenes: Michael Huhn

A todos los que aburrí con la plática, a quienes compartí mi sonrisa y felicidad, a los que no supieron por qué pero me vieron y sintieron llena de mar. Esto es algo de lo que vi aquel día en Isla Tortuga.

Gracias, Mike. Excelente guía, excelente compañía, excelente buceo. La espera valió.

29.10.08

Insomnio

Desearía tener un switch que apague cualquier idea que aparezca cuando no puedo dormir. No resolvemos misterios o problemas tras una noche de insomnio, al contrario, complicamos aún más lo que de por sí ya era complicado. Ese switch tendría el poder de detener los pensamientos que no sirven para nada más que para acelerarnos o crear situaciones imposibles, preocuparnos por la crisis financiera, por la señora que puede acercarse a mostrarnos un perfume en el estacionamiento del centro comercial o el deseo que no se cumplirá por no haber enviado ese correo antes de apagar la computadora, o peor aún, hacernos enojar con seres que seguramente duermen plácidamente y que no tienen idea de las serias conversaciones que sostenemos con ellos solamente porque no podemos dormir.

Porque entonces, dan ganas de levantarse y arreglar las cosas en ese preciso momento, hacer una llamada o salir de casa, hacer unas cuantas preguntas, escuchar las respuestas, decir dos o tres tonterías (aunque sería mejor permanecer en silencio) y regresar en paz con el ánimo de dormir o saber algo de finanzas para comprar algunas acciones de El Tizoncito que se expande por China o anotar esos pendientes que habían quedado extraviados en el limbo de mi memoria o abrir el google earth y visitar Estambul, elegir las calles por las que caminaría ese día, pero dan más ganas de hacer esa llamada o salir de casa y arreglar las cosas en ese momento y dejar de pensar, dejar de pensar, dejar de pensar.

22.10.08

Mirar hacia los lados

Platicamos sobre la fijación por esos hombres que nos parecen tan atractivos: su actitud ante la vida, la forma directa de hacer y actuar, la no negación de la evasión, el no compromiso, la ligereza y el descubrimiento. Platicamos sobre los problemas que esos hombres tan atractivos traen consigo. Bien, entonces volteemos a ver otro tipo de hombres, pero...¿en dónde están?

Platicamos sobre la falta de atención que prestamos a otros hombres que no sean los del morral, el cabello y la barba crecida. Platicamos sobre el no ver hacia donde hay otros que no van a pie, sino montados en sus autos. Decido hacer un ejercicio, hoy voltearé a todos lados: carril izquierdo, derecho, adelante y atrás. Observaré lo que no he visto.

El resultado: Uno casi atropella a una señora que no cruzó la calle con celeridad, daban ganas de matarlo. Dos hurgaron su nariz y se sacaron los mocos apenas llegaron al semáforo, hasta miraron con atención el tesoro recién extraído, como dirían mis alumnas: aaasco. Algunos adolescentes, y otros no tan adolescentes, manejando con prepotencia. Un vaquero que casi nos choca al cruzarse de un carril a otro para dar vuelta en U. Tres conductores con vestimenta formal, demasiado formal para mi gusto. Uno más le gritaba a su pareja. Del resto no me acuerdo.

Opté por abortar el ejercicio y subir el volumen de la música para cantar con Ani. Tampoco pasó nadie a pie con morral y cabello largo.

19.10.08

Uno se va y otro llega




Tenemos un nuevo miembro en la familia, es pequeño, de orejas largas y piel suave. No estoy segura si ya tiene nombre definitivo, creo que será Mambo, todavía no es la elección final-final, así que cualquier otro puede surgir en el espectro de posibilidades (han pasado otros como Capuccino y Moka). Lo importante es que está aquí, que se acomoda y se duerme en su mano, que la sonrisa ha regresado y que sentimos que la casa está menos sola. Las mascotas no sustituyen a nadie, menos a otra mascota o a una hermana, pero es verdad que nos hacen falta.

Por alguna razón que desconocemos, Bob no despertó el sábado. Fue difícil dar la noticia a Ani, abrazarla y estar con ella en ese momento nos llevó a tener un sábado de esos que se disfrutan. Nos quedamos en la cama abrazadas, ella lloraba, Bob era muy importante, era importante saberlo aquí. Iba y venía con ella a todos lados, era un conejo viajero. Así abrazadas continuamos leyendo un libro de Judy Moody, lo terminamos. Hablamos de la posibilidad de buscar otro conejo o un perro, habló de colores, tamaños, hasta que la tristeza fue pasando.

Le platiqué del póster que vi alguna vez sobre las cosas importantes que uno aprende en el kinder, entre otras cosas mencionaba el saber que los peces, las tortugas y los conejos mueren, así como lo haremos nosotros un día. No quiso hablar del tema. En este momento no es algo en lo que quiere pensar, aunque lo sabe.

Hoy por la tarde salimos a pasear. Pasamos por una tienda donde alguna vez vi muchos hamsters, cuyos, ratas...y conejos. Nos bajamos a ver y, claro, salimos con un pequeño y lindo conejito de color café. No es Bob, pero es lindo y espero que él despierte todas las mañanas, muchas mañanas con ella.

6.10.08

You're a great divebuddy

Cuando alguien dice algo bueno sobre nosotros, nos sentimos halagados, y si además nos lo dice directamente, tenemos una sensación de gusto y satisfacción, a veces mezclada con pena y una risita. Pero cuando además, la persona es alguien a quien admiramos porque es chingonométricamente bueno para lo suyo, porque es un profesional, tiene toda la experiencia y conoce su oficio. El que nos diga "you're a great divebuddy, we should dive together again" es como para no caber dentro de uno.

Mike fue un excelente guía, siempre había querido bucear con él y los buceos fueron estupendos, quizá de los mejores.

Y si además, el comentario fue la cereza en el pastel de un día máximo de buceo en la Isla Tortuga, muy, muy esperado y disfrutado, muy buenos compañeros de viaje, después de tres buceos: excelente visibilidad, vida, mucha vida (me sentía como dentro de un dibujo del fondo del mar), temperatura a 0° (ni frío, ni calor), mantas gigantes, tortugas que nadan despacio y nos dan oportunidad de alcanzarlas, peces de todos tamaños y colores, corales blandos, un azul profundo, burbujas subiendo desde la profundidad, la sensación de no querer salir nunca de ahí.

Soy azul y líquida, si me pican con un alfiler les regalo un poquito de ese Mar de Cortés que viví ayer. Lo traje todo conmigo.

1.10.08

good looking

Me levanté, me bañé y me arreglé. No voy a salir, simplemente hablaré por teléfono tooooda la mañana, pero creo que mi voz suena distinta cuando estoy en pijamas, y también pienso que la gente del otro lado de la línea lo percibe, así que creí que lo mejor sería hablar con voz de quien se ve rebien y ya tomó suficiente café.

Miro por la ventana y hablo por teléfono. Necesito otro café.

28.9.08

Este pozo es muy popular, ¿no lo crees, May?

Después de varias semanas caóticas, llenas de sucesos, de idas y venidas, de dolores y esperas, me siento como si hubiera pasado un tornado y yo me asomara desde mi refugio a ver lo que dejó a su paso. Esta chica lista de May Kasahara me ha invitado a entrar al pozo con ella. Me doy cuenta que no estamos solas, está bastante concurrido este espacio. A veces podemos ver las estrellas desde la oscuridad y escuchamos música, no es un pozo de tristeza, al contrario, es un pozo para ver la realidad desde otra perspectiva.

Este fin de semana A yo y hemos estado juntas. Preparar comida y sentarnos a charlar es algo que disfrutamos, nos hacía falta vernos y platicar. Extrañaba verla y escuchar sus anécdotas, su risa. Después de varios días pude constatar cuánto crecen los chicos cuando uno se descuida. Preparar un spaguetti a las 10 de la noche y cenar frente al televisor nunca había sido tan importante.

16.9.08

My secret place

Me saqué a mí misma casi a rastras de la casa, si no iba a hablar con nadie, al menos que me diera un rato el aire. De cualquier manera ahí dentro no podía arreglar nada. Así que busqué un camino, al principio no sabía para dónde, pero me acordé de mi lugar secreto, y ahí voy, con todo y lluvia, seguro dejarme lavar era lo que necesitaba. Y lo encontré, ahí estaba, con más agua de la que había la última vez que estuve ahí, en silencio, como la última vez que estuve ahí.

Lo mejor, encontrar huellas de venado, muchas huellas, muchas. Había más huellas de otros animales, muchos pájaros y alcancé a ver dos tortugas, hasta un zorro pude ver. Me senté ahí a escuchar, a ver y a llover. Y llovió, y con la lluvia regresé a la ciudad.


15.9.08

Cuando perdimos la luz

Uno va por la vida sin ser consciente del equilibrio, simplemente lo vive, las personas, las situaciones, lo que está ahí, lo que no está, todo forma un perfecto equilibrio (o no tan perfecto, pero es lo que tenemos), de pronto algo sucede, algo se mueve, apenas nos damos cuenta, todo ha cambiado.

Tomé esta fotografía, no pensaba en el equilibrio sólo vivía dentro de él, un extraño equilibrio. Observé el atardecer, cada instante hasta que el sol desapareció. Junto con la luz, se fue mucho más.

25.8.08

El viento del verano

El verano ha traído consigo un viento de cambios. Nos ha movido de un lado a otro, nos aleja, nos acerca, nos propone, nos invita, nos lleva y trae para enseñarnos que estamos aquí sólo por un momento, nos susurra y dice que si nos soltamos y dejamos llevar, el viaje será más sencillo y, si ponemos atención, nos damos cuenta que sí, que disfrutamos el proceso.

Algunos cambios nos asustan, eso es seguro, pero también es seguro que lo que nos espera puede ser una gran aventura, y nos gustan las aventuras. Así que nos dejamos llevar por este viento sin saber a dónde nos lleva. Nos tomamos de la mano, pero no demasiado fuerte, porque el viento nos lleva con distinto ritmo y estamos preparándonos para vernos volar. Sí, nos veremos volar, seremos testigos del vuelo y viajaremos ligeros.

16.8.08

Discurso del oso

Soy el oso de los caños de la casa. Subo por los caños en las horas de silencio, los tubos de agua caliente, de la calefacción, del aire fresco, voy por los tubos de departamento en departamento, y soy el oso que va por los caños.
Creo que me estiman porque mi pelo mantiene limpios los conductos, incesantemente corro por los tubos y nada me gusta más que pasar de piso en piso resbalando por los caños. A veces saco una pata por la canilla y la muchacha del tercero grita que se ha quemado, o gruño a la altura del horno del segundo y la cocinera Guillermina se queja de que el aire tira mal. De noche, ando callado y es cuando más ligero ando, me asomo al techo por la chimenea para ver si la luna baila arriba, y me dejo resbalar como el viento hasta las calderas del sótano. Y en verano, nado de noche en la cisterna picoteada de estrellas, me lavo la cara primero con una mano, después con la otra, después con las dos juntas y eso me produce una grandísima alegría.
Entonces, resbalo por todos los caños de la casa, gruñendo contento, y los matrimonios se agitan en sus camas y deploran la instalación de las tuberías. Algunos encienden la luz y escriben un papelito para acordarse de protestar cuando vean al portero. Yo busco la canilla que siempre queda abierta en algún piso; por allí saco la nariz y miro la oscuridad de las habitaciones donde viven esos seres que no pueden andar por los caños, y les tengo algo de lástima, al verlos tan torpes y grandes, al oír cómo roncan y sueñan en voz alta y están tan solos. Cuando de mañana se lavan la cara, les acaricio las mejillas, les lamo la nariz y me voy, vagamente seguro de haber hecho bien.

Julio Cortazar

15.8.08

Certificado de Mafaldez


Si quieren conocer la historia completa sobre cómo obtuvimos un certificado, pásenle acá

7.8.08

Lluvia

A veces sucede que los fantasmas nos descubren acechándolos bajo la lluvia, al principio fingen no haberse percatado que son observados, si nosotros seguimos ahí, entonces nos miran de frente y se acercan para contarnos un secreto al oído.





27.7.08

Las próximas millas














Hace unos días, en una rica charla sobre la barda de un parque, confesé que siempre había sido buena hija, siempre hice lo que se esperaba que una buena hija hiciera, bueno, casi todo y casi todo el tiempo.

Hacer lo que tienes que hacer te lleva a sentirte tranquila con los demás, no siempre contigo. Lo cual puede servir para llevar la fiesta en paz o mantener el equilibrio familiar o social, pero no sé si sirve de mucho cuando se trata de revisar la balanza, ya que no son los demás quienes viven dentro de nuestro cuerpo y tampoco son ellos quienes escuchan la voz interior que a veces se alza y reclama. Así, que una acumula una deuda consigo misma a lo largo de los años: momentos pospuestos, palabras no dichas, besos no dados, lugares no visitados, cosas no probadas, el etcétera puede ser largo o no, lo que importa es que el ser responsable y hacer lo que se espera de una es bueno, para los demás, no para una misma.

Después de terminada la charla pensé en lo que hago, lo que quiero hacer y lo que tengo que hacer (aunque la charla se vio interrumpida por cosas que tenía que hacer), y decidí. No hice lo que se esperaba de mí, no entregué lo que debía entregar, no hice las llamadas que debía hacer, no aguanté el trato que no quería aguantar, tomé el carro y nos fuimos a conocer un lugar en donde siempre había querido estar. Lo mejor fue el compartir la experiencia y vivirlo con ellas (A y P), los chistes, las risas, los asombros, los silencios, los deseos y el tiempo juntas.

Seguro entregaré lo que tengo que entregar (cuando lo termine) y haré algunas de las llamadas que tengo que hacer, no sé si haré todo lo que se espera de mí, lo que sí sé es que no aguantaré el trato que no me gusta y que nada, nada, borrará estos recuerdos y esas sonrisas.

20.7.08

Reyna de Reynas

El conductor(a) inicia el evento invitando a los(las) concursantes a pasar al escenario para la prueba de traje de noche. Se calificará elegancia y porte al caminar. El público aplaude. Uno(a) a uno(a) los(las) concursantes aparecen detrás de una cortina en la que se lee “Reyna de Reynas” en letras plateadas. Seis guapos(as) y elegantes concursantes lucen su mejor sonrisa, portan elegantes y ajustados vestidos, saludan al público que vitorea y aplaude sus nombres. No faltó quien tropezara y casi perdiera el equilibrio, por lo que algunos(as) optaron por levantar un poco el vestido al caminar, no fueran a caer cual largos(as) son en aquella improvisada pasarela. Finaliza la prueba, todos(as) salen juntos(as) y forman una fila para que los jueces y el público puedan apreciarlos(as) antes de tomar una decisión. Algunos temimos que el programa incluyera la prueba en traje de baño, pero no, no fue así. También se omitió la clásica sesión de preguntas sobre qué harías si pudieras cambiar algo en el mundo o cuál es tu deseo mayor. Lo que sí se hizo fue entregar premios a la Señorita Simpatía, Fotogenia y Personalidad. Acto seguido, la “Reyna de Reynas 2007” hizo su última aparición portando la corona que dignamente representó a lo largo de un año; lo mismo hizo la Reina del Carnaval de Guaymas. Finalmente, los jueces emitieron su fallo: Karen se convirtió en la “Reyna de Reynas 2008” (definitivamente era el(la) favorito(a) del público). Todos aplaudimos (incluso quienes no ganaron aunque se notara la desilusión en sus rostros) y Karen recibió la banda y corona que lo(la) acreditaban como el(la) más bello(a) y elegante representante de la comunidad gay que gusta de estos eventos. Karen pasa al frente y saluda a los jueces, lanza besos al público que grita su nombre, un par de admiradores sube al escenario y lo(la) abraza fuertemente, Karen sostiene su corona y sonríe. Un guardia baja a los efusivos jóvenes y Karen vuelve a sonreír. Saluda. Karen sonríe y sus admiradores aplauden. Karen da media vuelta y el público percibe que en aquel fuerte y efusivo abrazo, sus admiradores desacomodaron sus pompas postizas, una ha quedado más arriba que la otra. Karen no lo ha notado, continúa sonriendo.

10.7.08

I

La primera vez que lo vi el tiempo se detuvo. Yo corría detrás de una pelota o perseguía a alguien, entonces lo noté, no me di cuenta en qué momento dejé de correr. Él se agachaba a tomar algo de un camastro en la playa y en algún momento volteó hacia mí, detuvo su mirada y se quedó así, inclinado, viéndome, mientras yo lo miraba a él. Fue sólo un instante, lo suficiente para que el momento quedara grabado. Creo que nos vimos un segundo más antes de que él, finalmente, se incorporara con lo que estaba recogiendo de la silla y yo continuara caminando. El tiempo volvió a transcurrir, las personas recobraron el movimiento y todo volvió a la normalidad. Ha pasado tanto tiempo desde entonces. Nunca he vuelto a sentir lo mismo.

6.7.08

Paloma


Lo que nos hace humanos: compartirnos. Lo hacemos de distintas formas: ritos, ceremonias, lo que nos da certeza. Creamos formas para compartirnos, para aventurarnos al encuentro.

Lo hacemos juntos: celebramos y nos dolemos, conmemoramos y tenemos fe. Nos abrazamos y no tenemos que decir más. Necesitamos hacerlo juntos para sentir la validez del momento, necesitamos de los demás para compartir y testificar lo significativo, lo trascendente, el sentido compartido crece aún más. Nos gusta compartir lo importante, es más, al compartirlo es cuando se vuelve verdaderamente importante.

Paloma se casa. Paloma y Tony se casan. Será un gusto compartir este momento con ellos.

El decirlo tiene un gran significado. Ha decidido emprender un camino junto a un hombre generoso que será una gran pareja. Paloma se casa y ayer nos reunimos para compartirlo con ella. Pudo haber sido una despedida de soltera común, pero no lo fue. Ella estaba radiante, y cómo no estarlo, rodeada de esa familia suya que es la fuente de lo que ella es. Lo mejor, fueron las palabras de cada una de sus cuatro hermanas, los abrazos deseándole lo mejor y contándole (a la cuenta cuentos) sobre el hueco enorme que dejaría entre todos.
Pero lo mejormejormejor de la noche, fue la interpretación de las cinco hermanas de los diálogos del Rey León y Hakuna Matata. Resulta que las Hernández se saben todos-todos los diálogos de la película. Dejaron de ver las letras en la pantalla porque ellas se las sabían mejor (es verdad, hasta la entonación y los chistes de Pumba y Timón les salieron igualitos). Como bien dijo Pamela, eso fue un evento histórico.

3.7.08

Año Nuevo Comcáac











Muchas veces me he sentido mejor en su territorio que en mi propia casa. Conste que dije "el territorio", lo cual incluye el camino aunque deshaga carros, suspensiones y ánimos, la isla, las playas, los cerros, la gente...

Sí, ellos, la Gente. Su sonrisa, su caminar pausado y flotante, sus colores, sus plantas, su visión, su tranquilidad, su paz, su creatividad, sus manos, me encantan sus manos grandes y fuertes. Sus manos agresivas, su mirada fuerte, su lengua que fluye y hace pausas.

Celebraron la llegada del Año Nuevo. Recolección de pitahayas y un chingo de comida. Mucho sol. No me tocó ver el sacrifico de la caguama, lo que agradezco enormemente, cuando yo me regresé todavía estaba viva.

El compartir la experiencia lo hizo aún más especial. Las risas, las canciones, las manos tan a la mano. Si éste es el inicio de una nueva etapa, hemos comenzado de una excelente manera, bienvenido lo que nos espera delante.

26.6.08

Fading out







23.6.08

Season Finale

Lo admito. Me encanta Grey's Anatomy. Será una serie cursi y predecible, no me importa, a mí me encanta. He llorado con sus historias y me he encariñado con cada uno de sus personajes. Los doctores y los pacientes. Y ahora, con el final de temporada, he quedado feliz. Sé que es sólo una serie de televisión, no me importa. Cuando apagué el control remoto, me di cuenta que estaba contenta, muy contenta. Una especie de felicidad flotaba en la estancia de mi casa, luego se extendió por los pasillos y después de varios minutos, llegó hasta acá, al grado que a pesar que me senté aquí para escribir algo no muy agradable, no puedo evitar sentirme contenta, y cómo no estarlo, después de tantos besos (muchos, muchos besos).

18.6.08

New Concept

Todos los días recorro el mismo camino para ir a mi trabajo. Está un poco lejos, así que me permite pensar y aclarar algunas cosas mientras conduzco...a veces no pienso en nada, solamente observo, y otras, ni pienso, ni observo, nada más imagino. Imaginar historias es algo que hago en forma inconsciente, para cuando alcanzo a darme cuenta ya me inventé la historia de algún personaje que encuentro en mi camino. En segundos le doy un motivo para estar parado en ese lugar, para estar viendo hacia donde ve, para esperar o desesperar, le invento un trabajo, un horario, una familia, un pasado, una situación, un futuro, pobre...

Hoy no imaginé la historia de ningún personaje, hoy imaginé la historia de un letrero, el letrero simplemente decía: Abierto.

Sí, ahí estaba, en medio del pasto, un gran letrero con grandes letras rojas: Abierto. Uno de los tantos moteles que se encuentran camino a mi trabajo (solamente que éste es nuevecito, le metieron tanto dinero que creí que nunca lo iban a acabar) ha abierto sus puertas. Me pregunté si en la inaguración, después del brindis y el corte de algún listón, le dieron la llave de una habitación a cada uno de los invitados (o a cada par) o si en la invitación incluyeron un par de preservativos, alguna crema o qué sé yo.

En fin, ahora las imaginarias historias se verán aumentadas por el flujo de automóviles que visiten tan novedoso lugar , New Concept Motel, solamente me pregunto...¿qué diablos tiene que ver el nombre con el giro?

10.6.08

Picnic

Él tomó un avión para visitarla.
Él casi no hablaba español.
Ella lo recibió contenta.
Él quería impresionarla.
Ella no estaba segura si él le gustaba o no.
Platicaron de todo aquel día.
Él le propuso hacer algo distinto al día siguiente.
Ella aceptó.
Montaron en sus bicicletas y pasearon por la ciudad.
Él le preguntó por el jardín más bello de la ciudad.
Ella no supo qué contestar.
Silencio.
Silencio.
Entonces ella recordó.
Esa tarde hicieron un bello picnic en el jardín de una maquiladora.
El jardín más bello de la ciudad.

How it works

This is how it works
You're young until you're not
You love until you don't
You try until you can't
You laugh until you cry
You cry until you laugh
And everyone must breathe
Until their dying breath

No, this is how it works
You peer inside yourself
You take the things you like
And try to love the things you took
And then you take that love you made
And stick it into some
Someone else's heart
Pumping someone else's blood
And walking arm in arm
You hope it don't get harmed
But even if it does
You'll just do it all again

Regina Spektor
On the radio

7.6.08

PB

De todos los rincones, de todas las casas, de todas las posibilidades existentes...de pronto el Pluma pareció ser la única opción, el único lugar en donde me sentiría segura, donde no tendría que decir, donde nadie tendría nada que decir, donde nada pasaría, solamente el tiempo y esa cerveza frente a mí. Nunca pensé en lo bien que iba a sentirme sentada ahí, en esa barra, junto a todos esos desconocidos que cantaban una canción salida de la rockola, sin hablar con nadie, hasta que el nudo pasó, hasta que las ganas de salir corriendo pasaron, hasta que la cheve se terminó y mis únicos quince pesos también, entonces me levanté y salí de ahí, como quien sale de su casa y dentro todo le es familiar.

6.6.08

Las Mafaldas en las Horas de Junio

Pues resulta que una se da cuenta que sí puede, que sí habla de esto y de aquello y de todo lo que hace ruido, pero eso es algo que se aprende... seguro señores, una habla y se rasca lo que le hace cosquillas, una se emociona cuando lee el programa y lee que una (la UNA original) está programada para leer algo de su obra, y una piensa, ojalá encuentre la forma de estar ahí, y resulta que las cosas se acomodan y no solamente las cosas se acomodaron, todo se acomodó y aquello parecía una sesión de Mafaldas, todas ahí, y seguro después del evento se reunieron a hablar de esto y de aquello, de todo lo que se puede hablar con las Mafaldas...porque eso sí, con las Mafaldas se puede hablar de toooodo, y eso, es algo que se valora.

5.6.08

Mentiras

Desde la infancia la consigna siempre fue la misma: prohibido contar mentiras. Hoy me doy cuenta que fue un error, que lo que nos debieron enseñar fue precisamente lo contrario: inventen todo lo que se les ocurra, mientan, y luego traten de vivir de acuerdo a sus mentiras.

Necesito un injerto de cerebro, un poco de mentira le vendría bien a mi vida al momento de escribir, de trabajar, de construir y planear. Necesito una dotación de mentiras de todos colores y sabores, mentiras piadosas y crueles, grandes y chiquitas, un par de mentiras o quizá más. ¿Alguien puede proporcionarme ideas?

Madres del mundo, enseñen a sus hijos a mentir, a exagerar, a construir otros mundos, otras posibilidades, porque éste ya no da para más. Así podrán reconocer cuando un político comienza a hablar de lo irrealizable e inexistente, será fácil identificarlo, pero al mismo tiempo serán capaces de crear historias y personajes, de inventar realidades más amables y, por qué no, quizá un día nos inviten a habitarlas con ellos.

Va un ensayo:
No me gustan las espinacas
Me encantan las cucarachas.
No te quiero.
Ya terminé mis trabajos de la escuela.
Me encantan las mentiras.
Tengo sueño.
Nunca he sido infiel.
No me da ansiedad nada cuando veo una falta de ortografía.
Este fin de semana pondré orden en este espacio.
No te extraño.

21.5.08

Autoficción familiar

A Raúl le dio por contar mentiras y llamarles autobiografía, mi mamá es experta en eso de la autoficción...incluso cuenta tantas veces su versión de los hechos que llega a creer que ésa es la verdad, lo peor es que algunas veces los mismos testigos hemos llegado a dudar de si su versión es la verdadera o somos nosotros los que estamos alucinando.
Ha sido divertido ese proceso de alterar los hechos porque en las reuniones familiares las anécdotas nunca se repiten, siempre hay una nueva adaptación, les agrega personajes o cambia los diálogos, lo cual es muy peligroso porque puede poner en boca de algunos personajes (nosotros) palabras que nunca fueron pronunciadas o bien, cambiar las suyas según sea su ánimo, y salir bien librada de un suceso que en su momento fue terrible, lo que altera completamente los resultados. A veces los culpables de un accidente resultan ser personajes que nunca estuvieron en el lugar de los hechos, o bien, los méritos se los llevan quienes ni de chiste se asomaron por ahí . Cuando cuenta una versión fabulosa, yo le digo que debería escribirla, ella dice que sí, pero no lo hace. Quedo con la esperanza de que en la próxima reunión la cuente todavía mejor.

18.5.08

Flotando

Quién sabe de dónde llega la ayuda...esta gaviota encontró apoyo en medio del mar: el caparazón de una tortuga.

16.5.08

Abrazos amarillos

Nadie se dio cuenta de lo que sucedió esa mañana cuando me senté en la banca de ese parque en el centro de la ciudad.

Nadie notó el nerviosismo con el que recorrí los andadores y caminé entre las bancas, sin atinar en cuál sentarme.

Nadie vió el temblor en mis manos cuando abrí las hojas de ese libro..., ni lo que sucedió después de leer las primeras líneas.

El desconcierto...

Nadie vió cómo me estremecí cuando sentí su abrazo, un abrazo cálido y amarillo, cuando se extendió hacia mí para abrazarme completa y, con un leve susurro, que no escuché pero comprendí, dijo: todo está bien, todo está bien.

Sí, esa mañana, quizá la más desconcertante y clara mañana, ese árbol, grande y bello, me abrazó con todo su ser y, en ese momento, todo estuvo bien.

14.5.08

Hombre Pájaro




¡Biiiirdmaaaan!


¿Quién no lo recuerda?


Todos, absolutamente todos hemos soñado con volar alguna vez. No me refiero a subirse a un avión, sino a extender unas alas o ponernos un motor en la espalda, y sin más ni más, volar. Confieso que yo sí lo he soñado, desde que soy niña muchas veces he querido volar, no para ir de una ciudad a otra (aunque sería excelente) sino simplemente para ver las cosas desde arriba, sólo por subir y desplazarme en el aire, para llegar a lo alto de un cerro o una montaña, para volar sobre una extensa franja de costa, para tener otra perspectiva y poder ver todo lo que sucede en un momento y un espacio, en fin, volar siempre ha sido el sueño de muchos de nosotros...Yves Rossi también lo soñó y ahí anda, volando.



5.5.08

SS

Se escondió bajo las sábanas como si ése fuera el lugar más seguro del mundo. Pensó en dejar de respirar para que nadie notara que estaba ahí, aunque después de un minuto desistió, si su escondite de verdad funcionaba, nadie se enteraría que ahí yacía él, muerto y seguro.

4.5.08

What is a journey?

A journey is not a trip.
It's not a vacation.
It's a process. A discovery.
It's a process of self-discovery.
A journey brings us face to face with ourselves.
A journey show us not only the world,
but how we fit in it.
Does the person create the journey
or does the journey create the person?
The journey is life it self.
Where will life take you?

Lo que importa

Cuando llegó el momento de despedirse, él quiso decir: mi nombre es..., no es necesario, agregó ella, ya sé todo lo que necesito saber sobre ti.
Guardaron cada sensación vivida, extendieron sus alas y reemprendieron el vuelo. Saben del viento, él los acercará hacia el sol cada tarde. Llevan dentro de sí lo que importa.

30.4.08

Pozas de Marea

El domingo, después de mucho tiempo de no ir, regresé a un lugar que fue determinante en mi gusto por estas tierras, me refiero al Himalaya...maravilloso lugar, lo mejor fue encontrar la marea baja, tan baja que las pozas de marea fueron un regalo de casi todo el día.
Puedo pasar horas sentada observando cada movimiento y lo que dentro de ellas sucede, es la vida misma. Parece que no pasa nada, error, es todo lo contrario, cada organismo lucha por obtener alimento, por ocupar un espacio, por sobrevivir. Es un mundo pequeñito donde cada quien cumple una función.
Los moosnis, los queridos moosnis, conocen y saben que la sonrisa con la que regresé se alimentó del sol, el sonido de las olas, las anémonas, los camarones, los cochitos, los erizos, las esponjas y los corales. Esa sonrisa es la mejor, porque dura y dura y dura por mucho tiempo, y se suma a las puestas de sol y encuentros de la semana, por eso quise compartir estas imágenes con quien venga a visitar este blog. Si me ven sonriendo porque sí, no estoy loca, sólo feliz.







28.4.08

Feliz

This is how I look when I'm happy.

21.4.08

Peregrinos

Lo mejor de haber asistido a la presentación de Peregrinos, publicación del Taller de Autobiografía que dirige Pancho González en la escuela de Letras, fue encontrarlos a ellos, a los peregrinos.

Cuando llegó el momento de las preguntas y los comentarios, algunos de los talleristas hablaron de la importancia que esa reunión semanal ha tenido en su vida, el significado de rescatar los recuerdos, el ejercicio mental que aleja los malos pensamientos, la tristeza y el alzheimer, y la paciencia con la que el maestro Pancho dirige las reuniones. Yo podría agregar que el taller de autobiografía se ha convertido en una sesión de terapia para cada uno de sus asistentes, un oasis al que se asiste a escuchar y ser escuchado con atención y respeto, el espacio para reconstruirse sin importar de dónde se viene, entre más recuerdos se cargan más bueno se pone aquello.

En este tiempo en el que el pasado se desprecia y los ojos se tienen puestos en el futuro, un grupo de peregrinos se reune cada semana a compartir ese pasado, su pasado, y mientras escuchan, recuerdan; cuando alguien cuenta alguna travesura, todos reviven las suyas; cuando se recuerda un paseo a algún pueblo, todos viajan por el mismo camino. Se revive la propia vida y se complementa con las anécdotas ajenas.

Ahora que leo el libro, recuerdo todo lo que sucedió dentro del taller cuando se leyó cada historia, los comentarios del autor, de los asistentes, del maestro Francisco, la sesión de enriquecía conforme se compartían los recuerdos.

El taller continúa, los recuerdos están a la espera de ser compartidos. Todos son bienvenidos, si alguno de ustedes conoce a alguien que guste de comunicar sus recuerdos por escrito, ya sabe que hay un grupo de atentos escuchas y lectores, a los que además, les gusta publicarlos. Un libro que también les recomiendo leer, seguro van a despertar más de dos nostalgias perdidas por ahí. Así es esto del pasado, luego no resulta ni tan ajeno, ni tan lejano.

15.4.08

hide & seek


¿Por qué a nadie se le ha ocurrido decir..¡¡ah...ahí estás como pollo!!..cuando alguien no se te despega ni un segundo y te sigue a todos lados?

Quizá nadie se lo ha preguntado. En mi caso fue porque nunca hubo en mi vida un pollo que me siguiera a todos lados, sí tuve pollos, pero no de este nivel de empalague, porque cuando digo a todos lados, me refiero a que camina literalmente entre mis pies, que apenas me muevo y se pone atento, se acerca rápidamente listo para caminar conmigo, corrijo, él camina mientras yo tengo que arrastrar los pies para no pisarlo. ¿Qué cómo llegó aquí? Por error, supongo, Ana Isabel estaba convencida de ganarse un cerdo en la tómbola y justo así sucedió, ella, linda, cuenta que después de pasearse con el cerdo en brazos más de una hora, recordó lo que le dije cuando me preguntó si podía traer un cerdito a casa: “Duermes en el patio junto con él”. Entonces, lo vendió y compró otro boleto, esta vez se sacó un pollito y pensó, pensó bien, que yo le había dicho que no podía traer un cerdo pero nunca dije nada respecto a un pollo. Y henos aquí, el bultito amarillo sobrevivió la primera semana (siempre se mueren), primero un conejo y ahora un pollo, la casa parece la maldita granja de Ol’McDonald.


Sin embargo, hoy descubrí algo muy divertido, como dije, apenas muevo un brazo o una pierna y el pollo viene corriendo y se dispone a caminar metiéndose entre mis pies, mientras yo hago pasos de vals para no hacer puré de pollo. Si camino un poco más aprisa, él apura su paso; si doy un paso hacia atrás, él mete reversa de inmediato; si me detengo, hace lo mismo; pero...cuando salgo corriendo y me escondo detrás de la pared, el pollo comienza a llorar en el idioma pollo lanzando tremendos piídos que cualquiera pensaría que lo están matando, entonces, yo no puedo contener la carcajada, él guarda silencio y escucha, busca el sonido y comienza a correr tras de mí. Hemos hecho esto varias veces hoy en la tarde, hacía mucho tiempo que no me reía tanto.

14.4.08

Wear sunscreen

Yo sé que la gran mayoría odia las recetas y que les digan lo que deben hacer, yo también, pero cuando vi este video no pude evitarlo...me gustó, y...lo traje para acá por si alguien dispone de 7 minutos para verlo. Mientras escribo esto lo escucho, no puedo ver las imágenes, sólo siento cómo se abren algunas puertas. Será algo entretenido ver qué hay detrás de ellas.

8.4.08

El Pinacate en Primavera







2.4.08

Gracias

L: Gracias por escuchar con el corazón abierto, gracias por mirarme con paciencia y reírte cuando repito lo que ya sabes y, sin embargo, escuchas como si fuera la primera vez que lo digo. Gracias por saber que cuando me quejo no es que no ame o valore lo que tengo o lo que vivo, es que a veces quisiera que las cosas fueran distintas, sin embargo, sé que así son y tú lo sabes también, a veces creo que lo sabes mejor que yo y simplemente me lo recuerdas sin decirlo.

29.3.08

Husmear la vida de los otros

Decidí navegar un rato por Internet mientras me disponía a actualizar los archivos del disco-duro-externo-con-todo-dentro-de-él perdido y encontrado (nunca lo mencioné porque estaba segura que no estaba perdido, sólo fuera de lugar, todo era cuestión de esperar, (tampoco lo he dicho, estoy más que feliz por haberlo encontrado)). ¿Qué se puede hacer cuando una pierde la memoria y por más que se esfuerce no recuerda dónde diablos la dejó?

Para no navegar tan a la deriva lo hice en una ruta parecida a la escalera naútica, de un blog ya conocido a otro, y así, navegando, seguí un link a un comentario sobre una película que me llevó al blog de ese hombre guapo amigo de mis amigos. Leí su comentario, los comentarios a su comentario y hasta ahí debió llegar, pero no, algo en la columna derecha llamó mi atención, di un click y ahí voy, al mundo de los otros.

Supongo que si las personas crean vínculos a los sitios que visitan, los blogs de sus amigos y de los amigos de sus amigos, es porque desean que también nosotros los visitemos, entonces no entiendo por qué ahora me siento tan mal por haber seguido un link y luego otro y otro. Para cuando me di cuenta ya había leído su blog, visto su álbum de fotos y el de su novia, y sabía muchas cosas sobre ambos: que son felices, que hace un año no lo eran tanto, que estar juntos les hace bien, que les encanta tomarse fotos (ambos son fotogénicos), que disfrutan pasar tiempo juntos, que algunos de sus amigos son muy extraños, que hay muchos libros y unos niños preciosos en sus vidas, que escriben, les gusta viajar e ir a museos, en fin...pasé cerca de media hora conociéndolos simplemente porque me daba gusto saberlos tan felices, como si fuera una película o una novela a partir de textos y fotos.

Cuando me percaté que sabía más sobre ellos que sobre algunos de mis amigos, me sentí tan mal que me salí de ahí como quien sale de puntitas de un salón para que nadie se dé cuenta que estuvo ahí. Sin embargo, yo estuve ahí, husmeando en sus blogs, sus álbums, sus links y... no sé, no sé si me gustó saber que sé tanto sobre ellos.

19.3.08

Atardecer en el Pinacate


13.3.08

En la otra orilla


27.2.08

Era mi primo

Todos los muertos son primos de alguien. Todos son pareja, padres, hijos, hermanos, novios, sobrinos, amigos, amantes, nietos, alumnos, compañeros de alguien.

Cuando no son nuestros hermanos, amigos, pareja, compañero, etc. solamente son muertos, aunque nos duela la violencia y el pesar de otros, no es lo mismo.

Veo la fotografía, es un cuerpo tirado en medio de una calle, no veo su cara. Hay un hombre agachado revisándolo, por eso no se ve el cuerpo completo en la fotografía, más bien se sabe que frente a él hay alguien sobre el pavimento. También hay alguien que se aproxima para ver mejor, por la postura de su cuerpo puedo ver que no desea involucrarse mucho pues no saca las manos de las bolsas del pantalón. Hay policías y curiosos. Hay un hombre muerto en mitad de la calle.

A los diez años hicimos un club en medio de un terreno baldío, reunimos piedras y las apilamos en círculo. Nos reuníamos a planear excursiones que no hicimos y expediciones para recolectar insectos. Guardábamos equipo entre las piedras, por lo que pudiera ofrecerse, quien llegara podría encontrar botellas de agua, cuadernos, binoculares, cerillos, una manta, etc.

Un día extendimos una soga desde el techo hasta un árbol, buscamos donde asegurarla y pedimos turnos para tirarnos por ella. Él fue el primero. Creo que la cuerda se soltó y él se cayó, pero no pasó nada y lo intentamos de nuevo, solamente que antes de que fuera mi turno alguien enteró a los papás e inmediatamente salieron a terminar nuestro intento de tirolesa casera.

Los mejores chapuzones desde un árbol hasta el río fueron con él, si nos acompañaba a caminar por el campo sabíamos que nada nos pasaría. Con él me atreví a tocar por primera vez una víbora, sucedió después de que la encontró, ya tenía dos días extraviada en su casa. Pasé horas observando tarántulas y lagartijas. Las peceras en su cuarto eran lo máximo: apagaba la luz y se veía solamente la pecera iluminada, se escuchaban las burbujas y nada más.

Tenía años de no verlo, ahora lo veo sobre la calle y ese cuerpo no me dice nada. Era mi primo, el de las mejores aventuras.

24.2.08

Antes de morir

He pasado casi dos semanas dándole vueltas a este asunto y hoy pensé que si no le ponía fin iba a pasar el resto de mi vida planeando qué es lo que quiero hacer antes de morir. Y la verdad es que aunque a veces me da por hacerme bolita y querer mandar todo a la chingada, me encanta estar viva. Me gusta el sol y la risa de las personas que quiero, así que deseo que mi vida esté llena de ambos. Me gustan los abrazos y siempre estoy dispuesta a dar y recibir cualquier tipo de abrazo. Está de sobra decir que el mar es importante, así que no está en mis deseos de antes de morir, está en mis deseos para seguir viviendo. Me gusta dormir abrazada y mi pareja es alguien a quien quiero y disfruto, la vida es mucho más agradable, además hay muchas cosas que prefiero hacer en pareja, sin embargo, me he dado cuenta que no es un deseo que se pide cuando ves una estrella fugaz y listo, y tampoco depende solo de mí, así que no puedo incluir este punto tan importante en mi lista de cosas que deseo hacer antes de morir...porque también está en las de vivir. Hay muchas cosas que deseo hacer, algunas son más importantes que otras, sin embargo quiero que esta vida esté llena de risa, amor, música, abrazos, silencio, tiempo para pensar, amigos, mar, viajes, trabajo retador, viento en la cara, tiempo para ver atardecer, vértigo por vivir algo nuevo, películas y tranquilidad al momento de cerrar los ojos.
Mi lista se extendió, son más de ocho las cosas que deseo hacer antes de morir. No invito a nadie porque no estoy segura de tener lectores, pero si alguno pasa por aquí y se anima a hacer su lista, me encantaría leerlos.

1. Ver a Paulina y Ana Isabel caminando seguras y felices por su vida.
2. Visitar Estambul.
3. Un Jeep chingonométrico, que se meta y salga de donde sea.
4. Una casa con porche y cómodos sillones para platicar durante horas, tiempo para sentarme a leer y ver amanecer/atardecer/anochecer.
5.Vivir un tiempo en Creel, entrenar y bajar a Batopilas en bici...dije bajar, no subir.
6. Publicar un libro de aúnnosequé.
7. Tener una de esas sabrosas charlas, con risas y todo, aunque sea de cierre...
8. Bucear en las Islas Galápagos antes de que los japoneses acaben con los tiburones.
9. Perderle el miedo y acampar sola.
10. Ir a Tikal.
11. Subirme a ese tren que recorre Rusia de un lado a otro, aunque dure un mes ahí arriba.
12. Tener una charla con mis padres, una charla de verdad.

19.2.08

Comparaciones

Mi cerebro puede llamarse "el comparador", siempre compara, siempre. Una vez que un concepto comienza a filtrarse por los oídos y luego a buscar su lugar dentro de los cientos de miles de casillas en donde puede tener lugar, "el comparador" comienza a jugar y establece tantas comparaciones como libertad le dé.
R acaba de salir. R es como un niño-robot, le cuesta establecer relaciones entre los objetos, sobre todo si estas relaciones son fuera de lo común. Jugábamos a crear metáforas y él tardaba tanto en pronunciar una palabra, que lo pensé como el carro de mi vecino que dura como 15 minutos calentando el motor antes de salir por las mañanas.

Pasamos a las comparaciones. Son más sencillas, le dije. Sólo tienes que comparar el objeto, situación, estado de ánimo con cualquier cosa que tenga la cualidad que quieras darle. Era tan alto como un pino. Me dormí como un oso. El mar es como..., La música es como..., Mi hermana es como...Las respuestas fueron variadas, la única constante fue el tiempo que tardó en responder. Verdaderamente le cuesta trabajo.

Pienso. Busco un poema. Abigael. mi perro era pequeño y sencillo como trigo / Sus ojos eran como dos panderos. Ahora tú. Nada. Abro una página de internet y en el buscador pongo: Arjona Lyrics...listo. En unos segundos teníamos frente a nosotros cientos de canciones repletas de comparaciones. Comenzamos a leer: "como decir que Madonna es puritana y conservadora", "como decir que Hitler murió en paz"...encuentro esto: "como Fidel caminando por las calles de Nueva York"...R continuó esforzándose por encontrar más comparaciones. Yo sólo pude pensar en esto: ¿Cómo se sentiría Fidel caminando por las calles de Nueva York, justamente hoy que ha dejado la presidencia de Cuba?

10.2.08

Compartir los textos

Ojalá todos los papelitos que cruzan los salones fueran como éste. Podríamos tener sesiones de "escribe y comparte", habría que doblarlos una y otra vez, hacerlos pasar de mano en mano, leerlos y pasarlos. Contar historias, reales o ficticias, chistes, pensamientos o dibujos. Sin censura.

24.1.08

Sueño

En estos días no sabe muchas cosas. Sabe que tiene ganas de dormir, dormir muchas horas, quizá un día completo o un poco más. Más lejos, más lejos. Bajo un par de cobijas, sin frío. Sabe que, mientras duerma, los pensamientos no se quedan, duermen o desaparecen. Las casas, los colores, las esquinas, el agua, el teléfono, la música, los árboles, la tristeza...la tristeza. Todo desaparecerá mientras ella duerma.

18.1.08

Mientras el contenido de tu taza de té pasa de estar tibio a frío, los músculos de tu espalda se entumen y tú piensas en ella. Recuerdas sus palabras, las que decía sin sentido sólo para hacerte saber que te estaba escuchando, aunque no fuera cierto. Tú sabías que ella pensaba en algo más y amablemente repetía algunas palabras para que tú creyeras que seguía tu monólogo. Para ti era una necesidad contarle los problemas del día, el clima, el tráfico, los pendientes sin resolver, mientras ella pensaba en ti, tus manos, tu olor, la mancha en tu camisa. Cuando terminabas de hablar, ella se percataba del silencio y entonces decía algo más, te miraba a los ojos y sonreía, te daba un beso en la mejilla y se quedaba en silencio por si tenías algo más que decir, y tú le agradecías que no te escuchara, que no se enterara de lo aburrido que eran tus días, de tu trabajo mediocre, de tus días llenos da nada. Hasta que ella llegaba, con su cabello sin peinar y su falda. Entonces, tú eras alguien y ella te escuchaba. Tomas un sorbo y al escupir, te preguntas cuánto tiempo llevas ahí sentado, pensando en ella y en las veces que no te escuchaba.

6.1.08

Camino

Un nuevo ciclo abre una inmensidad de posibilidades: reiniciar, renovar, retomar, borrón y cuenta nueva, caminar a paso más lento o más rápido, continuar, detenerse, revalorar, revisar, abrir o cerrar puertas, limpiar, cerrar círculos, adentrarse a nuevos campos, aprender, reaprender, aprehender, soltar.

Las posibilidades están ahí, sólo hace falta darnos la oportunidad y decidir con qué actitud le entramos.

Sonrío. Me doy cuenta de cuánto tengo y de lo poco que deseo. Soy feliz por la felicidad de quienes amo, me alegro con ellos y me comparto. Espero un año de aprendizajes y experiencias compartidas. Camino, no tengo claro hacia dónde, sólo sé que disfruto el camino y de todo lo que en él encuentro. Caminemos.

19.12.07

Buena obra navideña

Se acerca la Navidad, las personas intercambian regalos y buenos deseos con los amigos, compañeros, vecinos, básicamente, con cualquier persona que se encuentran, por mencionar algunos ejemplos: el señor que cuida los autos en el supermercado nos desea feliz navidad, lo mismo sucede con la dependienta de la papelería, la cajera del supermercado, el despachador de la gasolinera, todos son un cúmulo de buenos deseos. El mundo se abraza a sí mismo durante unos días mientras sus habitantes corren de una tienda a otra, al mismo tiempo que regalan sonrisas y buenos deseos.

Yo, seguramente contagiada por este ambiente de amabilidad, realicé una buena obra, fue algo así como un regalo para mi vecina: barrí la banqueta, no sólo eso, también recogí el montoncito de tierra que ella amablemente deja en la calle para que yo lo vea y me anime a barrer. Ese pequeño montículo es un mensaje. Al principio lo dejaba en la frontera entre su casa y la mía. Ingenuamente pensé que era un olvido, no sé cómo pude pensar eso, si se levanta muy temprano a barrer y regar su jardín, después de un tiempo notó que su estrategia no estaba funcionando y movió el montoncito de tierra a un lugar más obvio, justo a la salida de la cochera, mi cochera. En ese momento dejé de pensar que era un olvido suyo y tuve claro que se trataba de un recordatorio: barre tu banqueta. Me encabroné. Tengo una rebeldía adolescente respecto a ese tipo de sutiles recordatorios o a que me digan qué, cómo y cuándo hacer algo.

No es que nunca lo haga, pero no suelo barrer a las cinco de la mañana y tampoco lo hago a diario, más bien barro cuando tengo tiempo y ganas de hacerlo, y después de que comencé a encontrar los cerritos justo a la salida de mi casa mi espíritu de limpieza comunitaria se apagó y decidí barrer todo, menos eso. Durante un tiempo, el tamaño de esos montoncitos creció aunque yo seguía barriendo el resto de la banqueta y una buena sección de la calle.

Hoy fue un día distinto, salí y la mañana era linda, los buenos días cruzaban de un lado a otro de la calle, buenos deseos llegaron desde distintas casas y yo...yo decidí hacer mi buena obra del día: barrí la calle, con todo y montoncito de tierra.
Tal vez ella experimente una sensación de paz o bienestar y ni siquiera sepa la causa, tal vez sí lo note y esta semana viva más tranquila, o tal vez no le importe y sólo piense que por fin me digné a barrer la calle. Yo sólo deseo su bienestar. Mi vecina me cae muy bien, realmente la aprecio, era sólo ese detalle la única mancha en nuestro espectro, ahora no existe. El mundo es un mejor lugar, la armonía navideña fluye por esta calle y quizá nadie llegue a saber la causa.

12.12.07

Matutina

Lo mejor de pasar una mañana a solas era tener la certeza de que nadie interrumpiría esa soledad. Una vez que escuchaba el portazo tenía cerca de seis horas para ella, podía disponer de ese tiempo como se le diera la gana. Podía decidir no hacer nada y no había ningún problema. Podía, incluso, pasar la mañana sin salir de la cama o caminar desnuda por la casa, observar por la ventana y tomar un café o dos o más sin recibir regaños, comer lo que le diera la gana o no comer, abrir una lata de chile y disfrutarla a cucharadas si así lo deseaba o abrir una caja de galletas y no comer ninguna, podía, incluso, escuchar música, cuánto extrañaba escuchar música. Así, en soledad, nadie criticaba sus gustos, sus apariencia, su peso, su ignorancia, su color de uñas. Casi nunca dedicaba esas horas a curar las heridas, ésas seguirían ahí o volverían a aparecer a pesar de lo que hiciera, entonces, durante esas horas, prefería ignorarlas.

10.12.07

La rata ha muerto.

8.12.07

Tono gris

Aún respira. Con cierto morbo observo su cuerpo tendido sobre la placa. Inhala y exhala lentamente, quizá mi presencia provocó el sobresalto. Podría esperar a que dejara de hacerlo, observar desde lo alto, mientras me detengo en los detalles de su cuerpo, pero no lo hago. Tomo una fotografía. Salgo de la habitación y cierro la puerta. Esperaré a que muera. Regresaré mañana a registrar el suceso.

27.11.07

Ella sonríe

Ella se acerca a la ventana y sin decir una palabra se detiene junto al auto. Sólo sonríe y muestra una especie de caja roja que sostiene entre sus manos. Vengo distraída. Ella no se mueve, no emite un gesto, tampoco se atreve a decir nada. Sostiene el bote rojo (para este momento alcanzo a darme cuenta que es un bote, es rojo y dice Teletón) y sonríe, no deja de hacerlo.
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No es una sonrisa-sonrisa, es una sonrisa que dice algo como: "así me dijeron que debía sonreír, yo preferería no hacerlo porque, la verdad, esto ya no me gustó nada, pero si no lo hago nadie abrirá su ventana, ni dejará caer unas monedas y yo no podré llegar mañana a la escuela y devolver este estúpido bote, pensé que sería más divertido, que vendría con mis amigas y botearíamos juntas, pero no, nos dejaron a cada quien en un crucero distinto, y a mí me dan miedo los viejos y ya se está haciendo de noche, por eso cuando veo que es un viejo el que viene manejando ni me acerco, me dijo mi mamá, qué vas a andar haciendo en la calle pidiendo monedas y exponiéndote a que cualquier viejo te diga algo o te hagan una grosería, nada más por andar ahí de volada, yo no sé para qué las mandan a ustedes a esto, para eso están los muchachitos de las escuelas oficiales, mejor yo te doy el dinero y no tienes que salir y me acompañas a comprar el regalito para el babyshower de la Chachis, pero no, ahí estoy de terca, le dije que el maestro de ética, lo odio, pasaría a los cruceros que nos asignaron para checar que estuviéramos ahí y entonces me trajo, de mala gana pero me trajo, no quiso prestarme el carro, estoy castigada por llegar tarde, ni le dije nada, a ver si este viernes me lo presta para ir a la juntada de las Smarties, ándele, abra la maldita ventana y éche todas las monedas que traiga, así me darán más horas de servicio social, así no tendré que venir mañana y aprovecho para retocarme las uñas, asco como las traigo, qué no me ve, abra la ventana porque el semáforo va a cambiar y se está haciendo de noche y casi nadie me ha dado nada, abra la ventana, bruja, qué no sabe que estoy pidiendo para el teletón, permítame, mi celular está sonando, ah, sí, espera que estoy enmedio de la calle esperando que una doña abra la ventana, qué, que no trae nada, no le creo, vieja estúpida, acabo de perder un semáforo parada aquí, esperando que abra la maldita ventana y usted sólo puede decir, no traigo, qué le pasa, qué no sabe que es para el teletón y es dinero para los niños que no pueden caminar y así me dan horas de servicio social, ya me quiero ir, me da miedo estar aquí de noche y nunca voy a acabar, me da miedo ir a pedir a los carros donde vienen hombres, maldita estúpida, abre y yo con mi sonrisa de estúpida.
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Y así, se dio la media vuelta, con su bote rojo y su atuendo elegido especialmente para combinar, playera roja tipo polo y una linda bolsa de ositos, también roja y de marca, colgando del hombro, mientras se detenía junto a otro auto, conducido por una señora mayor, su sonrisa ensayada, su nodecir nada, sólo su sonrisa y el bote rojo, claro, con su bolsa que hace juego y su miedo a estar en la calle.

23.11.07

Alberto Ruy Sánchez

¿Por qué subir esta foto que me tomé con un escritor al que aún no he leído? Aquí van algunas razones, no son razones para explicarle a nadie, sino para explicarme a mí el porqué :
1. Porque abrí el blog y por alguna razón me acordé que quería ver la foto.
2. Porque me hubiera gustado haber leído algo publicado por él antes de escucharlo.
3. Porque vi su libro junto a mi cama esperando a ser leído.
4. Porque me encantó, como a todos los que estábamos ahí, como si fuera una serpiente...no hice más que dejarme llevar por su historia, imaginar los lugares, los personajes, las sensaciones.
5. Porque supo, apenas me vio, en dónde había comprado mi blusa.
6. Porque leyó el significado del bordado en mi blusa.
7. Porque fue amable con todos y yo quiero creer que así acostumbra ser, aunque quién sabe, a lo mejor esa noche estaba de buenas.
8. Porque ahorita que me suba al carro para nomanejar, mientras vaya de copiloto, en vez de admirar esta tarde de otoño, comenzaré a leerlo.
9. Porque sí.
10. ¿Ya dije que me encantó?

20.11.07

S. R.

Yo nunca me equivoco...porque nunca tiro a acertar.

Sergio Rascón

12.11.07

Viento en la cara


Lo entendí. Entendí de dónde viene esa necesidad de sentir el viento en la cara, de percibir los aromas y los sonidos de cerca, no puedo solamente verlos detrás del cristal, como si fuera un aparador. Lo supe mientras platicaba con Nora, una alumna que tuvo que emigrar de la parte posterior del camión cuando su estómago le avisó que estaba a punto de expulsar el desayuno, sobre los múltiples remedios que mis padres aplicaban para que no me mareara en la carretera. He desarrollado varias técnicas que descubrí sin darme cuenta, y las compartí con ellos a lo largo del viaje: van desde llevar la vista al frente, observar el paisaje, omitir la comida chatarra, no voltear jamás hacia atrás aunque la plática esté de lo más interesante, moverse junto con el auto, seguir las curvas, sentirlas...


Fueron tantos y tan variados los remedios que aplicaron para evitar que me mareara, que ya se me habían olvidado. Cuando era niña, mi familia acostumbraba salir de paseo fuera de la ciudad casi todos los fines de semana, y en vacaciones, las horas en carretera eran más de lo que cualquier niño pudiera soportar. Mi estómago se encargaba de manifestarse en contra y luego había que hacer paradas de emergencia. Mis papás se han de haber puesto de acuerdo para encontrar alguna solución. Supongo que les funcionó, es más, creo que fue gracias a ellos que ahora tengo esa necesidad, no es solamente un gusto, cada tanto tiempo la detecto, y entonces, debo tomar cualquier medio de transporte y salir de la ciudad: en bicicleta, camión o coche, salir del camino, poner los pies sobre la tierra o el agua, y sentir, ver un espacio abierto y respirarlo, dejarlo entrar por todos los sentidos.


Los remedios iban desde un periódico pegado al estómago que lo único que lograba era que me mantuviera quieta pues era de lo más incómodo y ruidoso (hasta la fecha no he logrado entender el fundamento científico que hizo creer a mi madre que un periódico podía conseguir que mi estómago se quedara tranquilo), también recuerdo que me daban limón y yo me comía hasta la cáscara; una vez mi padre me regaló una piedra, me contó una historia y me dijo que un chamán se la dio cuando le platicó el motivo por el que esperaba afuera del baño en mitad de alguna carretera (nunca se me ocurrió cuestionar la veracidad de la historia) y le dijo que mientras la tuviera en mi mano jamás me marearía (perdí la piedra, seguramente mientras me bajaba a echar las tripas y su contenido); al final, lo único que funcionó fue el aire, así que mi papá me daba permiso de sacar casi la mitad del cuerpo para sentirlo, si el camino lo permitía, podía sentarme en la ventana y sujetarme de la parrilla en el techo de la camioneta. Nadie protestaba por la ventana abierta, creo que me preferían afuera que adentro con la cara verde. De esa manera pude tocar las hojas, escuchar el agua, ver el color de las piedras y los insectos, ver las aves y el cielo. Jamás, jamás volvía a marearme.


Entendí por qué relaciono el viento en la cara con esa sensación de bienestar, entendí que el viento no viene solo, trae consigo el resto de las sensaciones y los aromas. Entendí que sólo saberlo me emociona. Entendí que no soy la única, habemos muchos y compartimos códigos. No he vuelto a marearme desde hace años, el viento hace maravillas, no sólo para evitar el mareo, aleja lo que no se necesita y acerca lo esencial.

3.11.07

Frío

Lo supo cuando colocó una mano sobre su cadera. No es que algo pasara, todo seguía igual. No hubo una discusión previa o un motivo. El problema era precisamente ése: nada pasaba. Su mano no insistió en buscar la cintura ni atraerla hacía sí. Permaneció inmóvil, sólo atinando a sentir una piel que ya nada transmitía. En cambio, lo único que consiguió hacer fue acercarse y besar su frente. No tuvo que pensarlo, simplemente lo supo. Decidió terminar con ella en ese preciso momento, antes que llegara el desamor, antes de escucharla llorar, antes de comenzar a extrañarla. Simplemente salió de su vida, en silencio, la besó en la frente de nuevo, le dio un abrazo y esperó a que ella saliera, antes de apagar la luz.

25.10.07

Sabor a otoño

El pay de manzana es para mí el sabor del otoño. Manzanas que llegaban a mi casa por rejas, regalo de amigos de mis padres que tenían huertas y que, llegada la temporada, amablemente compartían con nosotros. Extraño el olor que impregnaba la casa. Las horas en la cocina preparando la masa, extender, cortar, cubrir los moldes, colocar rodajas de manzana jugosa y fresca, azúcar, canela, cubrir con la creatividad y la risa: tiras, triángulos, ondas, marcar con el tenedor, clara de huevo, azúcar. Sentarse a la mesa con una rebanada de pay recién horneado y un vaso de leche: a eso sabe el otoño.

22.10.07

Parece que no pasa nada. Como la superficie del mar, justo así. Tal vez por eso me fui al cine, para no pensar, porque no entiendo qué es lo que da vueltas y se filtra en esta mirada como de no estoy, en esas hormigas que me recorren y me impiden poner mucha atención, en esta necesidad de cercanía y espacio al mismo tiempo, en estas ganas de apagar las luces y cerrar la puerta con un letrero que diga: cerrado hasta nuevo aviso. La película estuvo buena, se parecía a la vida real aunque uno desearía que la vida fuera así, al parecer las hormigas se quedaron en el cine por unas horas, aunque más tarde me encontraron de nuevo y con ellas la sensación de todo está mal/todo está bien.

13.10.07

En días como éste
sol luz cielo tiempo
desearía extender los segundos
y tirarme contigo a ver televisión, leer una revista o escuchar un sueño.

Veo a un hombre que barre la calle.
Me pregunto en qué piensa mientras espanta el polvo que cubre sus años. ¿Soñará con él mismo? ¿Pensará en lo que solía ser, en la vida que tuvo antes de esta vida llena de escobas, de tiempo, de esperas y recuerdos? ¿pensará en lo que cuenta por las tardes en que se acerca a saludar o a comentar sobre el clima?
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Saluda mientras se esconde detrás de la reja, con un periódico y una taza de café, como un niño al que su madre le ha dicho que no debe salir de casa, como quien espera que lo invites a jugar, como quien construye un personaje que se llama como él, que tiene una vida como la que él tuvo. Da un sorbo al segundo café de la mañana, mientras retuerce unos dedos nerviosos.
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El hombre que barre la calle levanta el polvo y juega al sol. Desea quitarse los zapatos de oficina y sentir sus pies desnudos sobre la tierra que espanta de su vida.
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Recuerda que él es un hombre decente, recuerda que algún día recibirá una llamada, que camisas limpias y zapatos lustrados esperan ese momento. Sus pies esperan y sueñan con la sensación de la tierra fresca a través de esa suela de cuero.
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Qué pensaría el joven que ahora ocupa su oficina y que no hará esa llamada, qué pensarían sus hijos si llegan en este momento y lo encuentran jugando al sol y a la tierra, qué pensaría la mujer de la esquina, qué pensaría el hombre que fue.
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En días como éste
polvo agua luz vida
la vida se extiende y flota sobre esta calle.

8.10.07

Xtáasi Hant Comcáac


Podría escribir sobre los colores en sus ropas, los surcos en sus rostros, las palabras que cantan o el silencio desde el que observan.
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Podría escribir sobre el agua y sus colores, su estallido en mi rostro, su ir y venir y mi necesidad de ella.
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Podría escribir sobre el estero y su colores, la sincronía, la belleza en el contraste, la magia del viento sobre el agua.
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Podría escribir sobre la compañía, la perfecta compañía, cada quien vibrando en un color distinto, juntos crean un arcoiris.
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Podría escribir sobre las sensaciones y la felicidad, pero no lo haré. Sólo dejaré mis huellas en el agua.
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La Isla Tiburón, la sonrisa que abarca mi cuerpo completo lo dice todo, no hace falta decir más.

4.10.07

Escribir para no olvidar :: Recordar para no volver a vivir.

Texto leído durante la presentación de La Hora de los Hornos de Martín Piña.(Unison.2007)



Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.


León Gieco

En mi casa muchas cosas no se hablaban. En mi casa no sabíamos. Parecía que el mundo exterior no era importante, las cosas que sucedían a los demás no eran importantes porque no se hablaban, de alguna manera, el silencio construía una barrera y no veíamos lo que pasaba a nuestro alrededor. Así crecimos, sin darnos cuenta de lo que pasaba fuera de nuestro pequeño mundo. La primera vez que pregunté a mi madre por qué nadie me había contado lo que pasó en 1968, su respuesta fue: porque pasó hace mucho y tú eras muy niña, eran unos rojillos que protestaban por algo...no recuerdo qué...y sí, mataron a algunos, pero eso fue hace mucho. Yo no pregunté más, porque en mi casa, como en muchas otras casas, se compraba el periódico o se encendía el televisor para ver las noticias, al parecer nadie las escuchaba porque no se comentaban y tampoco importaba lo que pasara fuera de nuestro pequeño espacio. En ese momento sentí lástima por nosotros, por nuestra ignorancia y egoísmo, por nuestra barrera de silencio, por desentendernos del mundo.

Hace 10 años que vivo en esta ciudad y durante este tiempo nadie me habló de lo que pasó en 1967 ó en 1973, nadie parece saber qué pasó. De alguna u otra forma, todos escucharon, leyeron, vivieron o conocieron a alguien que participó en los movimientos estudiantiles, pero parece ser que han quedado muy lejos o prefieren no recordar. Así pasa. Las personas olvidan y crean una barrera a su alrededor. Afortunadamente, con el paso del tiempo encontré personas a quienes sí les importaba y sí recordaban. Compartieron su experiencia conmigo y se los agradezco. Les pregunto a mis alumnos si saben algo sobre los movimientos estudiantiles en Sonora y su respuesta es no. Nadie les ha hablado de ellos. Es como si nada hubiera pasado. El problema es que sí pasó y nadie quiere recordarlo; y quienes nacieron después de la década de los 70’s es probable que no lleguen a escuchar hablar de ello.

Este verano, Martín Piña me platicó sobre La hora de los hornos (Unison: 2007), recién le habían entregado los primeros ejemplares y amablemente me regaló uno. Él no lo sabe, pero con esa lectura se abrió de nuevo la puerta a las dudas y las preguntas. Ése es el motivo por el que esta noche estoy aquí, porque deseo que así como en mí surgieron preguntas, La hora de los hornos abra la posibilidad del diálogo en múltiples espacios, que surjan las dudas y se busquen respuestas. Martín Piña escribe La hora de los hornos, porque desea que esta historia quede en la memoria, porque espera que a partir de los recuerdos de Pedro Medina, el personaje principal, los hechos se discutan y resignifiquen, porque espera que la vida de los estudiantes perseguidos y desaparecidos tenga un nuevo significado y no quede, como sus cuerpos, oculta, hundida o enterrada en el olvido. Su intención es rescatar y colocar en la mesa de diálogo un evento que trascendió las fronteras del estado, lo hace desde su perspectiva y desde lo que él sabe hacer: narrar. Presta su voz a los estudiantes, relata sus motivos y circunstancias, los humaniza y les permite volver a vivir entre nosotros.

Pedro Medina representa la síntesis de todo un movimiento. Pedro recuerda y el narrador, en una prosa sencilla transmite sus pensamientos: “Pasados más de treinta años de los sucesos, Pedro Medina caía en cuenta de no haber sido abrumado por la tormenta de la nostalgia, sino hasta aquellos momentos en que lo arrancó repentinamente de la realidad para arrastrarlo por los vericuetos obstruidos de la memoria, al territorio empolvado de los recuerdos, antes de que el tiempo los transformara en basura del olvido.” Desde un presente enunciativo, revive el trayecto que recorrió aquel día en una patrulla de policía mientras era conducido a prisión. Hubo un muerto, era oficial de tránsito; hubo un interrogatorio y torturas para obligar a un sospechoso a declararse culpable. La sociedad espera, exige un culpable. Y Pedro recuerda, las sensaciones que se despiertan a lo largo del trayecto lo llevan a su infancia y adolescencia, revalora los momentos que alguna vez parecieron insignificantes. Reconstruye su historia y la de su familia. Revalora los motivos que le hicieron simpatizar con el movimiento y sus reclamos hacia una autoridad que no deseaba tomar en cuenta la opinión de los estudiantes, un movimiento que, por diversas circunstancias se salió de control y formó parte de la exigencia unificada de los jóvenes alrededor del mundo: ser escuchados. Pedro recapitula los acuerdos, la represión, las persecuciones, los desaparecidos. Debo destacar el magistral empleo del tiempo dentro de la historia, utilizando la analepsis como recurso, la memoria de Pedro Medina viaja en el tiempo, sin seguir una línea cronológica sino los motivos en la mente del personaje, y junto con él nosotros, los lectores, viajamos hacia una época en donde ser idealista no es una característica extraña a la juventud. Así, su memoria nos permite adentrarnos en diversos contextos y momentos históricos, establecer una conexión entre ellos, unificándolos en ese último momento, en el que el personaje se encuentra y desde el que reflexiona: “Ahora todo es pasado –piensa Pedro-. El tiempo, a pesar de no curar todo, por lo menos ayuda a amortiguar la experiencia y la cruda realidad que se impone a uno como destino irremediable...Comprobaba que las circunstancias le hacen a uno moverse, las oportunidades, la mala suerte repentina, el inesperado azar y los más o menos violentos misterios de la vida: el nacer, el morir, las pasiones diarias como la ambición efímera del poder, el amor traicionero y el veneno de la envidia.”

Será la voz del narrador la que nos permita conocer la historia de Pedro y sus compañeros; de las autoridades que intervinieron en los sucesos, de los familiares que enfrentaron las pérdidas. Utilizando una prosa fluida, en algunos momentos poética, el discurso del narrador mantendrá al lector atento a los sucesos; un narrador que cumple la función de alter ego, a través de él, el autor aparece de manera constante: evaluando las acciones de uno y otro bando, deja clara cual es su postura frente a los hechos, matiza la Historia, con la seguridad con que habla quien sabe que su posición es justa. Más adelante, el narrador continúa con la reflexión iniciada por Pedro: “Porque aún a pesar de la acción y de las ilusiones frustradas, no pierde uno nada con continuar soñando y pensar en toda esta inverosímil realidad que nunca tendrá tiempo para hacerse justicia: que algún día vendrán nuevos instantes en el infinito transcurrir de los instantes, de comprensión y tolerancia, de piedad y equidad que nos hagan llegar al final de nuestra era humana como hermanos, compartiendo lo último que quedará de la tierra al final de su existencia sentenciada a muerte, compartiendo, si se quiere, la fugaz creación de las cosas, de la cultura, del amor al hombre, a la golpeada naturaleza.”

Martín Piña cumple así con su propósito, ha abierto la posibilidad al diálogo, presenta ante nosotros La hora de los hornos como el inicio de este debate, pues la intención es precisamente la permanencia en la memoria, en nuestra memoria, la de todos: la de los jóvenes que no han escuchado hablar de un suceso que casi nadie parece recordar, de quienes lo vivieron directa o indirectamente, un tema del que poco se ha dicho y queda aún mucho por decir. Evitemos, pues, el silencio y revaloremos el significado que este movimiento tiene en nuestros días. Permitamos a la memoria ser, retomo unos versos de León Gieco “La memoria despierta para herir a los pueblos dormidos que no la dejan vivir libre como el viento”.

30.9.07

El fin de una estrella

Se debía a su público, eso lo tenía claro. Aunque era difícil contener la ansiedad, intentaba mantener la calma y permanecer hasta el final de las fiestas después de cada uno de sus conciertos, si bien, comenzaba a rasgar servilletas, comerse las uñas y, como última opción, a fumar. No disfrutaba fumar. Al contrario, permitía que cientos de adolescentes lo besaran y abrazaran, firmaba cada autógrafo y sonreía cuando alguien le tomaba una fotografía, aunque no tuviera ganas de hacerlo. Hacía todo lo que tenía que hacer, todo lo que se espera de una estrella como él. Seguía cuanto tratamiento de belleza sugerían sus estilistas, se vestía con prendas que él nunca hubiera elegido, aceptó cortarse y teñirse el cabello y hasta procuraba mantenerse al día sobre las noticias internacionales, por si algún entrevistador hacía alguna pregunta. Su agente no tenía de qué quejarse, bueno, casi de nada. Al principio le dio por esconderse bajo la mesa durante las ruedas de prensa, tiraba su pluma y luego se agachaba a recogerla, se introducía bajo el mantel por un par de minutos; un tiempo después cambió su forma de vestir, comenzó a usar chaquetas de cuello alto y bufandas que le cubrieran el rostro; pero el colmo fue cuando no pudo dominarse: a mitad de aquel concierto y frente a la enardecida multitud, por un segundo, sólo un segundo, se permitió hacerlo. El problema es que no fue sólo un segundo, tal vez fueron algunos más; ese fotógrafo lo captó y al día siguiente nos enteramos todos. La fotografía dio la vuelta al mundo en segundos y con ella su imagen se vino abajo. Nadie, nadie puede soportar la imagen de una estrella de rock chupándose el dedo.

21.9.07

Retratando al fotógrafo

Buen viaje al fotógrafo, promotor, caminante y ahora licenciado.
Buen viaje al amigo, el querido amigo.
Buen viaje al viajero, el mundo espera.

18.9.07

Luna de Agua

No lo he leído pero siento como fuera a encontrarme con un alguien a quien he esperado y siento familiar. Sólo conozco su título y parte del proceso. Es parte de la colección Altanoche. Mañana me sentaré a leerlo y sé que lo disfrutaré como lo hago con todos los textos de Letty. Estoy emocionada, muy emocionada. Felicidades a la autora que se resistía a publicarlo. Muchos éxitos para esta Luna de Agua, todas las que hay detrás de ella y las que vienen. Muchas lunas nos aguardan.

12.9.07

Demoliciones, S.A.

Tiene una crisis de personalidad, eso es seguro...no sabe si es hembra, si es macho o si es ambos...aún no lo define. Seguro el origen está en los cambios de nombre que tuvo en su tierna infancia, creo que pasó de ser Orejas a Bop, Bob, Timoteo, Timotea y otros que ahora no recuerdo. Lo que sí sabe es que tiene un apetito voraz, que es mentira eso de los herbívoros y otras falsedades que se dicen en los libros de texto. Mentira, pura mentira. He pensado en poner un criadero y unos meses después un anuncio en el clasificado: Demoliciones. Eso, eso sí lo tiene definido, y a mí me ha quedado aún más claro, es la destrucción total, la plaga que no se menciona en el Antiguo Testamento. En un descuido acabará con esta casa, es más, mientras escribo destruye la puerta del patio, se come la banda del antipolvo, sigue con la casa muñecas de cartón, los zapatos que se quedaron en la estancia, el depósito de agua, la esquina de la pared, el cable, las bocinas, la manguera, un grillo y otras cosas que seguro me he perdido por voltear hacia otro lado.



Si alguno de ustedes quiere vengarse de un enemigo, destruir su vida, su patrimonio, su paz interior sólo tiene que regalarle un lindo conejito a sus hijos, moño incluido, sonreír y darse la media vuelta. El resto será esperar a que la catástrofe se presente.
Esperen pronto anuncio del servicio.
El comienzo: un lindo y tierno conejito que duerme todo el día.

La verdad oculta: una plaga que sólo espera a que te descuides para destruir todo lo que se encuentra a su alrededor, es decir, tu casa o la de quienes tú decidas. Aquí aparece comiendo lechuga, pero inmediatamente después de que terminó con ella continuó con los muebles de la cocina, un sillón, la pintura de la pared...al parecer los conejos se resisten a ser educados, sólo sirven para dos cosas...una de ellas es destruir...


9.9.07

Después de la lluvia

Uno de esos atardeceres que se regalan por aquí...

5.9.07

Undó

Conversación que tuvimos esta mañana, me recuerda la máquina de Juanantrusta, sí, en él pensé mientras platicábamos y luego pensé en si este deseo de cambiar la realidad será un deseo de los niños de cierta edad, de los niños de esta época o de todos los seres humanos de todas las épocas.

- Mamá, sería padre tener la función de “undó” (léase undó no andu, porque así fue en nuestra conversación) activada en nuestra vida.
- ¿Cómo? ¿Qué es la función de undó?
- La de flechita que te regresa.
- ¿Cuál flechita?
- La de word. En la computadora. La que picas cada vez que te equivocas y quieres regresar las cosas como estaban antes.
- Sería fantástico, amor. ¿Qué harías si tuvieras un undo para ti?
- Regresaría el tiempo cuando mi hermana pide el asiento de enfrente antes que yo.
- ¿Sí?
- También le podría dar una patada a los niños que se meten en la fila de la tiendita y no se darían cuenta que yo les pegué, tal vez ni siquiera se acuerden que les pegué, yo sabría que les di un buen patadón y eso nadie me lo quita.
- ¿Y si la que no se acuerda eres tú ? Yo le gritaría a la “gorda poderosa” de las tortillas, le diría que es una maldita bruja amargada y tendría tiempo de salir corriendo antes de que me alcance con su brazo de Popeye.
- Yo le pegaría a Ricardo cuando me empieza a molestar en la escuela.
- Cuánta violencia...¿crees que podamos usar el undo para algo que no sea golpear o gritar?
- Paulina lo podría usar cuando te contesta feo, para que no te enojes.
- Sí, eso sería bueno, poder regresar el tiempo cuando decimos algo que lastima a los demás. Me serviría bastante, suelo decir muchas estupideces.
- Cuando tenga muchas ganas de una paleta puedo ir a la tiendita, abrir una y cuando me la haya comido regreso el tiempo y listo, me voy.
- ¿Y si cuando regreses el tiempo todavía tienes ganas de una paleta?
- Puedo volverlo a hacer otra vez. Muchas veces, hasta que me canse de comer paletas.
- Creo que eso se llama robar, ¿no? ¿Y si tú fueras la dueña de la tiendita? ¿Sabes que sería bueno?
- ¿Qué?
- Que nos apareciera esa leyenda de advertencia antes de hacer algo de lo que nos podemos arrepentir, la que te dice: “There’s no undo feature” ¿Está seguro de hacer/decir/tirar/cerrar/comer, etc. esto? Y entonces podrías pensarla dos veces antes de hacer algo de lo que seguramente te vas a arrepentir.
- Pues sí, eso estaría bien, pero se acaba todo lo divertido, a mí si me gustaría tener un undo.
- ¿Pero si todos tenemos la función undo todos podríamos hacer lo que nos diera la gana y regresar el tiempo.
- ¡Ay, mamá...! ¡Qué aburrida! Siempre piensas cosas para acabar con la diversión.
- ¿Y si uso el undo?

2.9.07

Un fantasma

Ahora encontré un fantasma en mi casa, un fantasma poco común, debo admitirlo, ¿alguna vez alguien ha visto el fantasma de una piedra? Yo lo vi hoy, tirado justo en el centro de esa habitación.

Las piedras pueden tener hábitos extraños, como pasar toda su vida en un mismo lugar, guardar insectos o plantas en su interior, fracturarse de vez en cuando, caer y tomar formas versátiles o cubrirse de musgo, si bien les va. Las piedras son extrañas, pero así me gustan. Las colecciono. Llegué a tener una colección enorme de piedras que levantaba sin querer mientras caminaba, decidía quedarme con ellas cuando algo importante sucedía mientras las sostenía en mi mano o las guardaba en alguna bolsa del pantalón, creía que de esa manera iba a recordar ese momento por siempre, pero no fue así, digo, los momentos los sigo recordando, pero las piedras eran tantas que difícilmente me acordaba dónde o en qué momento cada una había llegado a mí.

Comenzaron ocupando una esquina del buró junto a mi cama hasta que llegó un momento que había más piedras que otras cosas. Les destiné un lugar especial. La colección creció poco a poco pues uno no vive momentos importantes todos los días, y si los vive no siempre está consciente de ello. Un día tuve que irme de ahí y las piedras no pudieron ir conmigo, algunas, las más grandes, las encontré en casa de mis vecinos un día que fui a visitarlos. Pero ahora se trata de una piedra en especial, o del fantasma de ella, que ahora me visitó.

Tomé la piedra antes de salir de casa y la tuve en mi mano todo el camino. Memoricé su forma exacta, la figura que alguien había labrado en ella, sus colores, las capas que la formaban. Sabía exactamente lo que debía hacer, pero no lo hice, cuando menos en el viaje de ida. Al regreso la piedra seguía conmigo y entonces le hablé, le conté la historia de cómo había llegado a ser tan importante y por qué ahora debía guardarla en un lugar del que nada ni nadie podría hacerla regresar. Al parecer lo entendió y estuvo de acuerdo en guardar esa historia hasta el fin de los tiempos. Esperé a llegar al lugar indicado, entonces la solté y ella fue a dar al fondo del mar.
Es por eso que me asombró encontrarla ahí, tan tranquila, en el centro de esa habitación, como si quisiera decir, he regresado para traerte la historia de nuevo y puedas rescribirla. Las piedras son extrañas, no hay duda, no hice más preguntas y la levanté, seguramente hoy era un día importante y yo todavía no lo sabía.

29.8.07

La lógica y la salud dental

Caminando por los pasillos de un centro comercial dedicado a las mejoras del hogar. Los personajes somos Ana Isabel y yo.

- No, no lo arregles.
- ¿Por qué?
- ¿Sabes?...es que...en realidad es bueno...
- ¿Qué?
- El baño.
- ¿Por qué lo dices?
- Mira, es que lo bueno es la luz.
- ¿Qué tiene la luz?
- La que me recuerda.
- La que te recuerda..¿qué?
- Que me tengo que lavar los dientes, claro.
- ¡Ah!...No, no entiendo.
- Mira, cada vez que paso por el baño pasa lo mismo...
- ¿Sí? ¿Qué pasa?
- Es la luz, la que se prende sola.
- ¿Sí?
- Es que no sirve el botoncito.
- ¿El apagador?
- Sí.
- Por eso estamos aquí, para comprar un apagador nuevo.
- Pero yo digo que es bueno, por eso, porque cuando yo paso por el baño
veo que la luz está prendida, porque siempre se prende sola, y cuando voy
a apagarla veo los cepillos de dientes y me acuerdo que no me los he
lavado, entonces entro sólo para apagar la luz y salgo con los dientes
limpios. Por eso digo.
- Tienes razón.
- ¿Qué?
- Que es bueno.
- Sí.
- Mejor no arreglamos el apagador, no queremos que dejes de lavarte los
dientes.
- Ves...eso es lo que decía, que es bueno.

23.8.07

Levanten la mano

Los niños que hayan perdido a su papá: levanten la mano.
Gracias, bájenla.
Los niños que hayan perdido a su mamá: levanten la mano.
Gracias, bájenla.
Los niños que hayan perdido a un hermano o a una hermana; a sus abuelos, o a uno de ellos, o a un tío querido o a una tía que los crió: levanten la mano. Gracias, bájenla.
Los niños que no levantaron la mano: tienen la tarde libre, salgan de la escuela y corran a sus casas a abrazar y abrazar, hasta cansarse.

Luis Pescetti

20.8.07

k psría?

¿Qué pasaría si se instalara un software que congelara el messenger durante 30 segundos cada vez que escribimos con faltas de ortografía?
¿Evitaría el cambio que está sufriendo el idioma?
¿Provocaría una conciencia sobre la importancia de cuidar la forma al expresarnos por escrito?
¿Perdemos demasiado tiempo escribiendo correctamente?
¿Atentaría contra la libertad de expresión?

Estas preguntas, y espero que muchas más, las discutirán los muchachos en clase, por lo pronto a mí me gustaría saber qué piensan ustedes.

14.8.07

Tarde de parque

Uno de ellos (el mayor) era rubio, delgado y frágil (lo supe porque cuidaba demasiado su peinado y que no se cayera el curita que cubría un rasponcito en su rodilla, lo acomodaba constantemente), además era un chismoso de primera (mamá, míralo se está columpiando muy alto; mamá, está contando mentiras; mamá, se subió otra vez al pasamanos) y no se le daba la coordinación motriz (no lograba subirse al subibaja sin ayuda y el pasamanos era algo fuera de sus posibilidades). Tenía como 6 ó 7 años y cargaba con un rencor de hermano mayor, el que se siente desplazado, sobre todo si el pequeño es más gracioso o da más lata.

El otro, 4 ó 5 años, era un pequeño ajeno a las preocupaciones de su madre y hermano, platicaba con una niña en los columpios, cabello oscuro, cuerpo ágil y brazos fuertes, lucía unos lentes oscuros que le daban personalidad (cuando menos él lo creía), se levantaba limpiándose el polvo como si nada, no le importaba caerse ni las ampollas que el pasamanos pudiera causarle (al grito de ella pidiéndole que se bajara pues se tallaría las manos, solamente gritó: no importa, se curan).

Sentados sobre el pasamanos, cada uno en un extremo. El mayor le dice: ¿jugamos a tirarnos? te asomas y te tiras, a lo mejor vuelas. El pequeño lo piensa un segundo y contesta: no, me pego en la cabeza. El mayor le dice: crúzalo por arriba. El pequeño lo piensa un segundo, no puede resistir el reto y lo intenta, se detiene a la mitad y no sabe qué hacer, intenta regresar. El mayor, que lo esperaba en la orilla opuesta, baja de inmediato y sube por el lado de su hermano. Comienza a tirar de sus pies, lo empuja, lo jalonea. Quiere tirarlo. El pequeño se sujeta fuerte, muy fuerte, y alcanza a soltar su pierna, la mueve para que su hermano no pueda jalarlo de nuevo, casi lo tira. El mayor por poco pierde el equilibrio, se detiene con las dos manos, deja en paz la pierna de su hermano y baja sin decir una palabra. Retrocede dos pasos y mira a su hermano pequeño, (casi me atrevo a decir que había odio), entonces se va a los columpios. El pequeño baja del pasamanos, se acerca y le dice a su mamá: mamá, mi hermano quería tirarme para que me muriera. La mamá responde: ¿cómo se te ocurren esas cosas?, vete a jugar y no te ensucies.

10.8.07

¿Y si no me bajo?

8.8.07

Algunos libros nos mueven por dentro, otros son una invitación a soñar. Hay libros que nos mueven todavía más y nos invitan a preparar una maleta para ir a conocer los sueños en vivo y a todo color. Tengo entre mis manos un libro, un libro que es una invitación, imágenes de alfombras y lámparas de aceite, especies y danzas, espadas y pipas, sabores y colores que imagino, lugares en los que me veo, en los que me he visto. Siempre he querido recorrer esta ciudad, perderme en sus calles y mercados, detenerme frente a sus aguas y escuchar sus historias. Alguien me escuchó decirlo y me hizo un regalo, un regalo que es una invitación: Eyewitness Traveler – Istanbul. Gracias.















5.8.07

HERas

Eras horas de tarde
eras el sentido de las horas
eras duda dentro del sueño
eras soledad de nautilius
eras pluma sobre la espalda de las palabras
eras carta sin destinatario
eras vino de la mejor cosecha
eras cuerpo lanzado al vacío
eras oculta en ese vacío
eras escama arrancada sin piedad
eras corazón latetente arrancado en la batalla
eras camino hacia el océano
eras la ruta del deseo
eras el deshielo de mi piel
eras aire flotando en este espacio
eras el cuento de mi infancia
eras balanza sin fiel
eras barro primigenio
eras la pregunta eterna
eras máscara del tiempo
eras los surcos en mi rostro
eras alas de la noche
eras espora del vacío
eras la cuadratura del círculo
eras línea del horizonte
eras la libertad a medias
eras el próximo minuto
eras flotante y lejana
eras el destino inevitable.

4.8.07

Arte y Publicidad

Un comercial que vale ser visto

31.7.07

wormucking

La lluvia no se detiene, al contrario, renueva su caída sobre esta sedienta ciudad y sus habitantes se esconden, pues temen al agua. Llueve sobre techos y calles, en los jardines y los parques. En mi calle no hay gusanos, tampoco en mi jardín, y seguramente no saldría a aplastar ninguno cuando la lluvia decidiera parar. Saldría a caminar por la calle, pegada a la orilla, caminaría por el agua, chapaleando y escuchando. El agua se detiene y no hay gusanos.

El agua cae sobre esta ciudad y derriba árboles que caen sobre autos, como lluvia, los árboles caen y descansan sobre una calle y yo me acerco porque quiero ver cómo es que se ve un árbol tendido bajo la lluvia, el árbol dice: estoy cansado de estar de pie, quiero dormir un poco, y se recuesta; y en su sueño no se da cuenta que cae sobre un auto y el sueño se convierte en una pesadilla, la pesadilla de alguien que no soy yo, tampoco es éste el sueño del árbol. Él descansa y yo acudo a velar su sueño. Él descansa y sueña que se ha convertido en lluvia, yo le acompaño, mientra lo veo dormir. El árbol se ha tendido, duerme sobre el pavimento, ahora esta calle ha quedado desnuda de él y su sombra, como yo, que camino bajo el agua, después de soñar que me convertía en una sábana tendida al sol tras una noche de lluvia.

26.7.07

Lluvia

Extiendo los brazos para sentir las primeras gotas de lluvia, los abro completamente y el agua toca mis brazos desnudos. No hay más agua que ésta, no hay otro momento que éste. Lentamente me despojo de cada prenda y dejo el agua recorrer mi cuerpo, es líquida la piel. Me disuelvo, me convierto en agua, lluevo sobre ti.

21.7.07

S.R.

No sólo estoy, estoy listo y dispuesto a estar.

Sergio Rascón

18.7.07

Un vestido

Acompáñame, sólo nos tomará un momento, le dijo. Ella bajó del auto y lo siguió. Mientras él buscaba una llave escondida entre las macetas del porche, ella detuvo su mirada en los árboles junto a la entrada de la casa, parecían viejos, la mecedora junto a la puerta llamó su atención, su abuela tenía una similar. Tal vez las historias que él le contaba eran tan sentidas que de alguna manera le llevaron a imaginar el lugar exactamente como era, le resultaba familiar. Recordaba haberlo visto en una fotografía, en ese mismo lugar, años atrás, un niño vestido de vaquero, los árboles eran apenas unas ramas, apenas comenzaba a caminar y sostenía una pistola amenazando al fotógrafo. Después de mucho buscar él encontró la llave, la puerta se resistió un poco al principio, será mejor que te espere aquí, dijo ella, él la tomó de la mano y se acercó a oler su cabello, por favor, ven conmigo, dijo mientras apretaba su mano, entraron. Tras acostumbrarse a la oscuridad se sentaron en un sofá, así, a oscuras, él le contó anécdotas familiares, entre pausas, pues su voz se quebró más de una vez, ese silencio era reconfortante, estar cerca de ella le hacía bien. Le contó sobre la vez que su padre se extravió en la ciudad, cuando sus hermanos lo convencieron de que sí se podía volar con una sábana atada al cuello, cuando robaron un almanaque en el taller de la esquina y su madre los descubrió viendo aquellas mujeres desnudas, las primeras en su vida, y por estar regañándolos olvidó apagar la estufa, provocando un incendio en la cocina, por eso nos decían los quemados, le dijo, el aroma se impregnó en las paredes, los muebles y nuestra ropa por meses, ambos se rieron. En la penumbra ella alcanzó a ver algunas fotografías en las paredes, sobre una pequeña mesa, fotografías de bodas, viajes, graduaciones, quiso ver sus caras, conocerlos, se levantó a verlas, ¿puedo?, le dijo, y acercó su encendedor para apreciar los rostros, ya no soy ése, contestó él, ya no sé quién soy, simplemente no puedo, ahora no puedo. No dijo nada más, ella lo abrazó e intentó besarlo, vámonos de aquí, toda tu familia nos ve desde esas fotografías. Quiero mostrarte algo, dijo él, ven conmigo. Avanzaron por un pasillo mientras le explicaba de quién era cada cuarto, más que contarle a ella era como si hablara consigo mismo, como si intentara retener el orden que alguna vez habitó esa casa, era, más bien, como si al pronunciar los nombres de sus hermanos pudiera verlos salir de sus habitaciones, antes de que se fueran a trabajar al otro lado, antes de que la vida los fragmentara, antes de las enfermedades y la muerte de su padre, antes de que él sintiera esa angustia, antes, antes de la muerte, antes de lo que ahora sucedía, cuando todo estaba bien y la vida no le había arrebatado ningún sueño. Abrió una puerta al final del pasillo y salieron a un patio y el sol les lastimó los ojos, subieron unas escaleras de madera y entraron a un lugar lleno de máquinas, hilos de varios colores, oscuros casi todos, aroma a polvo y aceite. Quería que conocieras este lugar, le dijo, éste es el lugar en donde me sentía seguro, me escondía detrás de las cajas y veía a todos trabajar, escuchar el sonido de las máquinas tejedoras me arrullaba, algunas veces me despertaron ya de noche, dormido sobre los carretes de lana, yo me sentía seguro en este lugar. Entonces todo estaba bien. Se abrazaron e hicieron el amor. Por una tarde, el mundo, su vida, aparentaba tener un orden. Cuando bajaron parecían haber olvidado el motivo que los llevó a la casa, la misma casa, la oscuridad. Entraron a la habitación, él corrió la cortina para dejar pasar la luz, miró cada objeto como si en esa mirada se revelaran las historias, los secretos, que su madre guardaba. ¿Qué color le gustaba a tu mamá?, preguntó ella. Él no contestó, en cambio, se dirigió al armario y abrió la puerta, en silencio revisó entre la ropa. Este vestido estará bien, era un vestido de diario, no lo usaba en ocasiones especiales, pero alguna vez me dijo que tenía magia, siempre que se lo ponía algo bueno sucedía, algo en ese vestido le hacía feliz. Se sentó en la cama, sosteniendo el vestido mientras ella buscaba alguna maleta en donde llevar las cosas. No sé si mi madre será feliz ahora, no lo sé. No sé qué va a suceder ahora. Quizá este vestido ayude un poco, dijo ella. Quizá, contestó él, quizá yo quiero creer que así será. Vamos, buscaré unos aretes y unos zapatos, en la funeraria nos esperan.

13.7.07

Tarde de lluvia






10.7.07

El Juego

Me invita Nacho http://humphreybloggart.blogspot.com/ a unirme a este juego que suena a una mezcla de “verdad o reto” y “pásala, pásala...pásala, pásala”

REGLAS:
1. Cada jugador(a) comienza con un listado de 8 cosas sobre sí mismo.
2. Tiene que escribir en su blog esas ocho cosas, junto con las reglas del juego.
3. Tiene que seleccionar a 8 personas más para invitarlos a jugar y anotar sus blogs/nombres.
4. Hay que dejar un comentario en sus blogs para avisarles que han sido invitados a participar, refiriendo al post de tu blog: "El Juego".

Aquí van ocho cosas sobre mí, aunque puedo contarles algunas más, igualmente intrascendentes.

1. El mar es todo. Sentarme en una playa y ver el mar, es genial, pero hay algo todavía mejor: bucear. No hay nada mejor, bueno, casi nada.

2. Hace siete años que inicié la carrera de Letras, al paso que voy me faltan dos años más, terminaré siendo parte del inventario de la escuela, a menos que consiga un buen trabajo vespertino que me permita ir a clases por la mañana.

3. Me gusta caminar, cualquier espacio sin calles ni banquetas es la primera opción: campo, playa, cerros, desierto; si la caminata es en la ciudad, prefiero que sea de noche.

4. Odio las cucarachas. Simplemente es algo fuera de mi control. Quien me ha visto saltar cuando diviso una cucaracha, por su caminar nervioso o un destello de sus alas, puede comprobar que digo la verdad. Cuando vuelan, no respondo.

5. No sé contar chistes, pero disfruto enormemente que me hagan reír.

6. A veces me da por comer barro, no cualquier barro, tiene que ser un barro dulce, suave, que tenga sabor a lugar bajo las sombras, a río, a lluvia.

7. Me da miedo ir al dentista, podrían torturarme con una grabación del sonido que se escucha detrás de la puerta mientras le perforan las muelas a alguien más y yo sólo puedo pensar que soy la siguiente víctima.

8. Me gusta que me cuenten cuentos, historias, será por eso que voy a todas las funciones de cuenta cuentos y al cine por la noche, para que alguien me cuente un cuento antes de dormir.

Ahora la invitación es para:

1. Marielos http://dejeusted.blogspot.com/
2. Franco http://harveyoswald.blogspot.com/
3. Omar http://laroturaconstantedelascosas.blogspot.com/
4. Manuel http://www.dondevaparartodanariz.blogspot.com/
5. Letty http://pleiade.lunasexta.org/
6. Martín http://www.elmismisimo.blogspot.com/
7. Raúl http://quieneselsanto.blogspot.com/
8. Irahí http://www.julianas-muffin.blogspot.com/

Espero que no los hayan invitado ya, otros blogs que suelo visitar ya están jugando.

5.7.07

Intercambio

En el fondo del cajón queda aún un sobre pequeño. Lo tomo, es lo último que queda por revisar. Intento poner un poco de orden en este cajón, el cajón de las fotografías, las que ya no caben en los álbums, las que se han tomado en los últimos cuatro años. Tengo un baúl lleno de álbums fotográficos, ya no cabe ni uno más. La última vez que hice esto pasé casi un mes clasificando fotografías, varias veces tuve que salir a comprar álbums para colocarlas. Revisar y organizar los últimos diez años de mi vida no fue fácil. Ahora lo intento de nuevo, cuatro años no es tanto tiempo, tampoco son tantas fotografías, cerca de 40 sobres, el resto está en la computadora. Casi no aparezco en ellas, soy yo quien toma las fotos. Regreso al sobre, lo abro. Una colección de fotografías tamaño infantil se me escapa entre las manos. Años de escuela en mis manos. Muchos años.

/ ¿Me das una foto? Si tú me das una tuya. / ¿Le pides una foto a X y me la das? / Tengo fotos tuyas desde primero de secundaria, nada más me falta ésta. / Te cambio una de X por una de Y. / Escríbele algo atrás, así nadie pensará que te la robé. / Para una gran amiga. Te estimo como a nadie. PD. Tú también acuérdate del día de las inscripciones. / Para Lorena con mucho cariño. / Ojalá seamos amigas siempre. / Amiga, te quiero. / Para Lorena / Para Lorena. Recuerdo del día que no quisiste ser mi novia. / Votas por la planilla roja. / Recuerdo de nuestro último año de secundaria. / Recuerdo de mí para ti. /.../

Ya no los recordaba: Nora, aquella amiga que estaba enamorada de mi novio de preparatoria. Izcoátl, siempre nos hacía reír. Ubaldo, tenía gustos extraños. Jesús, estaba muy guapo y aún tenía cabello, era mi mejor amigo en la universidad. Valverde, caminaba con él de regreso de la prepa, vivíamos a una cuadra, en las noches iba a la casa y jugábamos yexes. Fabiola y Marcela, mis amigas, las de las pintas, los viajes, el basquet, el chinchilagua, brincarnos las bardas, los mejores tiempos, los mejores. Patty, no puedo creer que ya no esté. Zazo, sonriente. Sergio, nos decíamos hermanitos, yo creo que nos gustábamos. Sergio, otro, una vez se tiró uno en clase de música. Eva, no sé que ha sido de ella. Pedro, el primer niño que me pidió que fuera su novia, le dije que sí y nunca nos volvimos a hablar; me robé su foto del archivo. Brissia, mi amiga. Marco, se parecía al Conde Contar. Gela, siempre quiso ser doctora. Gaby, mi amiga de la infancia, se fue a vivir a México, cuando regresó ya no pudimos ser amigas como antes. Lidia, Graciela, Ana, Arturo...no sé cómo cabe tanto en un sobre tan simple.

Acrobatas Japoneses

29.6.07

She's cool - She's crazy







21.6.07

Sin planear es mejor




Son los mejores días, los que no se planean, los que te asaltan de repente y sin pensarlo mucho, o nada, dices sí, está bien, vamos. Tenía mucho sin hacer algo así, ya lo extrañaba, lo necesitaba. Meterme al agua y salir de aquí. No pensar.

Recibo una llamada antes de las 8 de la mañana, venía de dejar a mis hijas en la escuela.
- ¿Qué vas a hacer ahora?
- Además de ir a un taller por la mañana, no lo sé, ¿por?
- Voy a probar una cámara a la isla, ¿te animas?
(Pasaron unos 10 segundos en los que repasé mis responsabilidades del día y las comparé con mis ganas de tirarme al agua, algo que se estaba volviendo una necesidad imperiosa).
- Estoy pensando.
- El problema es que sólo tenemos cuatro tanques.
- Yo tengo dos tanques llenos del año pasado, espero que el aire esté bueno todavía.
- ¿Entonces?
- En media hora estoy ahí.

En la cocina dejé un recado para mis hijas: “Me fui a bucear, regreso en la noche”. Nunca lo había hecho, no suelo ser irresponsable, de verdad necesitaba meterme al agua, ellas lo entendieron, lo supe por el mensaje que dejaron en mi celular: “Qué padre que te fuiste a bucear, nos vemos más tarde”.

¿Cómo decirlo? Es el aire en la cara cuando te subes a la lancha y empieza a saltar sobre las olas, con eso bastaría, la sola brisa sería suficiente para sentirse bien, sin embargo, hay más. Es el sonido del agua cuando saltamos sobre ella, cuando ella salta sobre nosotros, es el sonido y la sensación del agua en la cara. Es el agua con la que juegas al romper la estela con los pies o las manos, cuando sientes cómo golpea y te hace cosquillas. Hay más, es el color del agua, es lo inmenso, es acercarse a la isla y seguir más allá, buscar un lugar, cuando hay tantos lugares, todos los lugares, quieres recorrer todo el espacio.

Fueron dos buceos geniales, no quería que se me notara la emoción pero creo que fue difícil ocultarla. Recordar algo que sabes hacer desde dentro de ti, que se ha vuelto parte de tu naturaleza y por eso no importa si hace un año que no te metes al agua, todo está bien, es como volver a casa. Ni siquiera sentí frío, claro, me metí en un traje, debajo del agua soy como la Barbie rosa, todo es rosa, mi traje, mi visor, mis aletas, todo...hasta los guantes, pero es una estrategia que funciona, eres fácil de identificar y si algo se pierde es fácil encontrarlo. Cuando menos funcionó esta vez con mi compañero que estaba más que distraído sacando callos y sólo regresaba de tiempo en tiempo para ver si todavía seguía ahí.

El resumen: una sonrisa inmensa. En la superficie vimos una ballena, fue genial, salió a respirar dos veces y lentamente se sumergió, como si quisiera que la disfrutáramos, vimos delfines y una caguama, tan cerca que pude ver el brillo en sus ojos y las formaciones sobre su caparazón. En el fondo, además de flotar, escuchar mi respiración, dar vueltas y ser muy feliz, vi langostas, peces juveniles (cuando están chiquitos son de colores brillantes, distintos a los que tendrá cuando sean adultos), vi muchos pulpos, cangrejos araña, un cangrejo ermitaño de los que cargan con un coral cuerno de venado (me encantan, tienen una relación genial), coral blando de muchos tipos y colores, es como un campo de flores, peces, muchos peces, busqué nudibranquios y caballitos de mar pero no encontré ninguno.

Si hay algo que disfruto hacer, es esto. De verdad me gusta, tanto que me olvido de todo lo que queda en la superficie, bajo el agua todo está bien. Es observar la vida, ser testigo de ella, es estar conmigo, es no temer a nada, a nada. Bajo el agua todo es armonía, suena cursi, pero es verdad. Cada elemento está ahí por un motivo y la naturaleza encuentra el camino para seguir. Cuando estoy ahí, bajo el agua, pienso que quizá la naturaleza encontrará el modo de salir adelante a pesar de nosotros, quizá nos sacuda un poco, quizá se deshaga de nosotros, quizá le estorbemos, es lo más seguro.

Lo mejor es que Silvia no pudo probar su cámara, hacía falta un accesorio, así que una vez que llegue, en dos semanas, repetiremos la experiencia.





17.6.07