1.12.06

Tiene que haber sido el Prozac

Si alguien vio la ridícula toma de posesión del nuevo presidente de México, estará de acuerdo conmigo, olvidemos por un momento el espectáculo de los diputados, de los guardias presidenciales, del pequeño Felipe hablando para un público que no deseaba prestar atención y ante quien tenía que repetir un juramento, que seguramente ni él se creyó. No, olvidemos por un momento el espectáculo, la nueva figura, la ceremonia entre amigos en el Auditorio. Enfoquémonos un poco en la imagen del, ahora, expresidente Fox.

¿Alguien vio su cara? ¡¡El hombre sonreía!! De hecho, no dejó de hacerlo durante esos largos 5 minutos que duró la ceremonia más penosa que ha vivido este país en los últimos tiempos. Me hubiera encantado saber qué pasaba por la mente de Fox, seguramente, nada. Estaba en blanco, flat, out, kaput, piiiiiiip (muerte cerebral).

Mi teoría, es que esta mañana, Vicente se encontraba en un estado de shock, se negaba a levantarse de su cama, se repetía una y otra vez que él no tenía la culpa de nada y que no quería ir a pasar otra vergüenza más. Más le hubiera valido hacerle caso a su conciencia, si es que existe, y quedarse en casa esta mañana y todas las mañanas de los pasados seis años. Pero no, se levantó. Seguramente Marthita lo hizo levantarse con la promesa de que cuando él regresara tendría todo listo para irse de picnic al rancho y que, había estado buscando en Internet una oferta para irse vacaciones, y que ahora, nadie podría decirles que no, se podían ir a donde les diera la gana (al infierno, o más lejos, es a donde deberían irse), así que Vicente, haciendo un puchero, se levantó de su cama, caminó hacia el baño y cuando salió bañadito, Marthita le dijo, mira Vizente, tómate eztaz paztillitaz para que te zientazz mejor...y él, obediente como es...lo hizo.

Eso es lo que debió haber sucedido, sino, no entiendo por qué tenía esa estúpida sonrisa, como si aquello fuera divertido, como si nada estuviera sucediendo, el expresidente Fox, demostró con esa actitud, que nunca, nunca, se dio cuenta de lo que estaba pasando. Él se limitaba a sonreír y a decir tonterías. Ahora no le dieron chanza, porque sino...

Sostenía entre sus manos la banda presidencial, jugaba con ella, parecía un niño al que le dijeron, tú tienes que entregar esto, y a eso fue, de lo demás, ni cuenta se dio. Volteaba a ver al ahora presidente de México, lo veía desde arriba, sonreía, supongo que sentía lástima por él.

No entiendo cómo no se le caía la cara de vergüenza por entregar un país en esas condiciones, no entiendo cómo se atrevió a pararse ahí y sonreír después de tantas pendejadas, no entiendo...tiene que haber sido el Prozac, no hay otra razón.

1 comentario:

Lilia dijo...

Yo no vi la toma de protesta. Sin embargo pienso que Foxy sintió un gran alivio tipo fiu ya pasó.. y Calderón sabe no tengo idea de que pase por su mente, quizá traían chorro por eso fue una toma de protesta express.

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