10.10.06

Juegos prohibidos

Lo sabía, sabía que había un libro esperando por mí. Entre cientos, quizá miles, de libros, sabía que había uno para mí. Y así fue. Lo supe cuando no lo pude soltar y tuve que elegir un libro para cada quien. Aunque hubiera querido, el presupuesto no daba para más.
Ana Isabel se quedó con Momo, Paulina, una selección de Relatos escalofriantes de Roal Dahl...y yo...esta antología...gracias, no he podido dejar de leerlos, creo que dentro de mí, y seguramente por el resto de mi vida, seguiré siendo adolescente.

Fue un gusto encontrar a Esteban Domínguez con El loco peluquero, todos contando y cantando aquellos hermosos y difíciles años, en donde se vivía el instante, la vida se mostraba inmensa y llevadera al lado de los amigos.

4 comentarios:

nacho dijo...

El Esteban es mi vecino, je. Por cierto, ya leíste "Detrás de la barda", su más reciente éxito editorial (publicó 40 mil ejemplares).
Ups.

mar adentro dijo...

Sí, lo leí y también lo disfruté bastante, sobre todo imaginarme a la maestra Pascal y a una prefecta loca que sale por ahí. Me gustó la nostalgia desde la que habla, me pude ver perfectamente pasando frente a la secundaria en la que estuve y sentir que nada volvería a ser igual a esa época.

Sabes que conmigo no dijo...

què mucho escribes!

Omar Bravo dijo...

Hermosa Lorena, lucerito de la madrugada, pan dulce, te quiero.. y me encanta leerte tambien.

Un abrazote, grande grande, de esos que casi ahogan...


Yo.

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