16.10.05

Visitante

I. Afuera
Toma el sol plácidamente, no a cucharadas ni a traguitos, deja que se le meta por la piel (como mejor resulta), lentamente, calentando su ser. Mientras, practica "lagartijas".

II. Sigue afuera
Camina por el barandal, es intrépida. Busca algo, no sé qué, se desliza con la seguridad de quien sabe que algo o alguien la espera. Uno, dos, tres...hacia un lado, cuatro, cinco, seis...regresa al punto inicial. Lagartijas de nuevo. Definitivamente, parece estar esperando algo grande. Es impaciente y disfruto verle.

III. Adentro
No sé cómo diablos lo logró. La maldita lagartija está dentro de mi casa. Camina como lo hacía hace rato, pero ya no sobre ningún barandal, ahora se desliza de un lado a otro de la ventana, trata de salir. Pega su cuerpo al vidrio, como si fuera posible desmaterializarse sólo por el deseo (si lo logra, lo probaré de inmediato).

IV. Adentro
Tal vez no sea mala idea que viva conmigo, al fin de cuentas comida nos sobra: entre grillos y arañas tiene para alimentarse un rato. Si no encuentra la salida en la próxima media hora, la declararé invitada oficial. Tendrá permiso de pasear por toda la casa y gozará de inmunidad diplomática.

IV. Adentro
Es bella, tiene unos enormes ojos negros, un cuerpo larguirucho y flexible, patas con dedos elegantes y pegajosos y, lo mejor, una larga y delgada cola que armoniza perfectamente con el resto de su cuerpo. Las colas de las lagartijas son bellas, se mueven y hacen cosquillas, nada puede retenerlas si ellas no desean estar, como si solamente fueran eso, una cola, y no lagartija. Maldición, no es buena idea encariñarme con este animal, sufrir su pérdida, cuando finalmente encuentre la salida o sus intentos de traspasar el vidrio tengan éxito.

V. Más adentro.
Ha decidido explorar el mundo. El nuevo mundo. Camina por las paredes y se ha escondido detrás de un poster de Frida Kahlo. Creo que ahí viven un par de arañas, ojalá no sean lo suficientemente grandes. Creo que podré acostumbrarme a su presencia, creo que he deseado su presencia. Las dos, solas, compartiendo este espacio. Suena bien.

1 comentario:

Franco Félix dijo...

Lacertido, es una familia muy interesante. Los varanus son algo elegantes y sofisticados, pero me aterran más y adoro a los Lartos cola de látigo, y creo que utilicé mal el artículo "los", es una maravilla, ya lo verás. Ellas, los lagartos cola de làtigo son un misterio más en mi colección. Esta debe ser una Podracris hispánica, o lagartija commún, adidua al arte y pariente, de alguna manera, a las familia de las Aranaes, lindas, lindos todos ellos. Salud por el nuevo inquilino.

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