30.10.05

Estaba oscuro, muy oscuro, hacía tiempo que quería caminar, acepto que ni el lugar ni la hora eran lo más indicado para una caminata nocturna. La verdad es que prefiero caminar acompañada, se puede platicar de todo mientras se recorren espacios que normalmente no atiendo cuando manejo, pero a falta de compañía, decidí caminar sola. Me arrepentí después de la primera cuadra, realmente no conozco el lugar. Un carro se detiene y me invita a subir, son cuatro, no les contesto, creo que no voy vestida para la ocasión, dan otra vuelta y finalmente se van. Chin. Perdí mi oportunidad. Dos cuadras adelante encuentro otro carro, sólo un tripulante. Vamos a dar una vuelta. No le contesto. Se queda parado. El tipo viene tan borracho que se ha quedado dormido sobre el volante. Continúo caminando. Casi no hay luz, es como entrar a un túnel. El miedo desaparece y mis pasos se suceden sin pensar. Ya casi llego. Estoy segura que la siguiente vez que lo haga no tendré tanto miedo. Corto por el parque, está aun más oscuro, los árboles me recuerdan otros lugares y me voy detrás del recuerdo. Camino más lento, hasta lo he empezado a disfrutar. Otro auto se detiene. Tal vez algo de compañía sea una buena idea.

1 comentario:

Franco Félix dijo...

mira, caona, no salgas solita, invita.

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